Rompiendo barreras

Se ha cumplido un mes ya de mi arribo a tierras germanas, la verdad que ha pasado volando, entre primero la adaptacion obligada, la borágine de la emoción, la ansiedad de conocer todo en un dia y luego las obligaciones llegaron, este mes ha pasado como se diría volando.
Es inevitable en este período reconocer que los fines de semana, cuando uno frena y se despierta solo en su habitación, la necesidad de una compañia para unos mates es crucial, y la ansiedad que produce saber que uno no puede tomarse un colectivo para comer el asado en casa de la familia, ni esperar que lo llame un amigo sorprendiendolo con un asado o una visita.

Pero he aqui la salvedad de mi arribo, no llegue y me esperaba la nada, por suerte compari más de un mate con amigos en estas tierras, sin ir más lejos los comparto a diario, pero esos de los fines de semana cotizan en Francos Suizos (más caro que el Euro).

En este período logré ver que la dificultad idiomática se acentuaba aún más, no se bien si es porque uno a medida que más estudia, más dudas le genera, o más se pregunta y siento que estoy en esa etapa en la cual aún me falta un escalón para despegar y soltarme con el idioma, pero gracias a estar siempre acompañado o bien, por la mañana que uno como argento se puede dar, y desde luego, por el conocimiento de la interfaz lingüítica universal, el inglés, la interacción se hizo soportable, aunque sin duda soy consciente de lo mucho que uno se pierde, y no me gusta para nada saber que pierdo cosas en el camino, como pasó en la visita al castillo de Ludwigsburg del fin de semana, donde no "cacé un fulbo"(1). (Ver fotos)

Le robo una frase a un filósofo argento con quien tengo el honor de compartir mates en este período de prueba en Alemania:"Aprender un idioma es una puerta a la cultura" (2). Göethe decía que era la entrada a un mundo nuevo...

Rota la barrera idiomática están los temores, en principio a manejarse solo y a confiar en que las cosas funcionan. A ver, vengo de Argentina, desconfio hasta de mi sombra, y acá de repente tenes que confiar que el correo viene, que te mandan la carta y que se puede perder sin dudas en el camino, pero que tarde o temprano, te la van a mandar de nuevo.

Insisto, esto no es perfecto, están lejos de serlo, pero las cosas, funcionan!

El otro paso es la ansiedad, y aun no logro controlarla, las ganas de salir de viaje mañana y descubrir ese mundo que tan distante vemos desde la vuelta del mundo donde vivimos. Y se nota que estamos lejos hasta cada vez que voy al baño (si, el agua corre para el otro lado viejo). Hasta sufri el chiste de que me pregunten "cómo es que no se caen si están en la parte de abajo del mundo?".

Es muy chocante ver como la mayoria no sabe de nuestro país, creo que la mayoria de los alemanes ni lo registra, en el entorno donde me muevo laboralmente no hay problemas porque no soy el unico ni el primero que pasa, pero por ejemplo en el curso de alemán, donde comparto clase con diversas culturas (una especie de feria de las naciones: hay gente de Georgia, China, India, EEUU, España, Rumania, Mexico, Suecia) muchos se sorprenden al ver que con los mexicanos y el español hablamos todos la misma lengua.

No digo que esto no le deba pasar a otros, imagino que yo se poco y nada de Asia, y si hablan el mismo idioma en Singapur y Malasia, lo desconozco la verdad, a lo que apunto es a que lo estoy viviendo en persona y es rara la sensación.

Por lo pronto, los desafíos que se presentan a futuro, se abren varios frentes, en el laboral, pasó de ser algo tranquilo en un comienzo y al comenzar a enmarañarnos en las profundidades del monstruo, nos encontramos que el paso del tiempo y los diversos equipos que han metido mano, han dejado su huella y el desafío se pone interesante y duro, desde luego, demandante diria.

Por otro lado, el frente idiomatico, estoy en el dilema de seguir adelante estudiandolo, o bien buscar variantes a fin de terminar de incorporar lo que a diario puedo ya que en el dia a dia, depende netamente de mi usarlo, ya que la salida facil es el ingles.

Y por último, lo más emocionante, sin negar que todo lo anterior representa sin dudas un desafio, la posibilidad de viajar me llena el alma, siempre tuve el anhelo de recorrer mi paìs antes que otras tierras, tuve la suerte de recorrer gran parte aunque se que me faltan millones de lugares. Hoy tengo ante mi la posibilidad de tener cerca estos lugares tan inesperados y la verdad, me quita el sueño, de solo pensar que tengo todo tan cerca...

Por eso, nada mejor que un poco de musica electrónica para no pensar...


(1) Frase tomada de Andres, en su visita a Alemania, en referencia al idioma
(2) Frase pronunciada por Martín, en vísperas del regreso de Ludwigsburg

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