El Respeto

Repetidas veces he dicho que lo que se nota en la gente es el respeto. Se nota en la gente y se nota en la cultura, en las costumbres, y en las leyes.

La gente asume el respeto primeramente por las normas, y es ahí donde entra en juego el autocontrol, el hecho de controlar su propio ticket para validarlo, como cité en su momento. El autocontrol es la base del orden que rige este país. Pero es posible primeramente porque las cosas funcionan, las normas se aplican, y desde luego es posible evitarlas, como siempre, hecha la ley, hecha la trampa.

El autocontrol, la presunción de que la gente no dice la verdad, el aceptar que tanto uno como el prójimo está cumpliendo las normas, lleva a la convivencia. Nos parece irracional a veces pensar que si uno se pone a hacer un asado, y larga todo el humo al aire desde su patio, invadiendo la propiedad del vecino, éste puede denunciarlo y vendrán a apercibirlo o incluso sancionarlo.

El prójimo, tanto como uno, tiene derechos, y los derechos de uno terminan donde empiezan los del otro. Respeto al prójimo, respeto de la propiedad, no digo que no haya ladrones, los debe haber como en todos lados, simplemente hablo del día a día.

El respeto se ve en la calle, donde al cruzar el peatón debe respetar su sendero, debe seguir el semáforo que le da la indicación de que es posible cruzar, para ello previamente debe presionar el botón para habilitarlo.

Se ve también desde los automovislistas, quienes si bien manejan rápido e incluso con días de lluvia y o nieve, con autos realmente imponentes, al momento de llegar a una esquina o senda peatonal, frenan en caso de que un peatón esté dispuesto a cruzar, incluso, si el peatón titubea, como me ha pasado más de una vez por acción intrínseca de venir de la jungla automovilística porteña, el conductor frena e invita al peatón a cruzar, sin necesidad de insultos ni bocinazos. Esto mismo sucede hasta con los camiones, me sucede a diario dado que al lado de mi lugar de trabajo, hay una empresa de transportes por lo que el ir y venir de los camiones es incesante.

Asimismo los conductores se respetan mutuamente, si uno pone una luz de giro porque debe ingresar a un estacionamiento y para ello frena en mitad de la cuadra porque no puede cruzar de mano, los de atrás esperan, y no le tocan bocina, ni lo insultan descaradamente. El bus tiene su parada, y pese a tener "fuelle" los mismos paran siempre en su lugar, el cual debe estar libre, ya que allí para el bus, y no es lugar para estacionar, sino, se sabe que le cabe una sanción.

Respeto por la historia, por la cultura, por las tradiciones sin negar el progreso. Es impresionante la simbiosis que hay en diferentes pueblitos o ciudades que pude ver, y eso que no han sido tantos, de contrucciones antiguas adaptadas a la vida moderna. Murallas de protección de la época medieval convertidas en atracción cultural, en patios e incluso en biergarten.

Las fachadas se mantienen, es común ver andamios enormes reparando las fachadas de los edificios del casco histórico, y cada tanto aparece una construcción moderna, ya en la gran ciudad, mientras que la tradición prevalece. El idioma se hace fuerte pese a la influencia de las culturas extranjeras que son muchas y cada día ocupan un mayor porcentaje de población estable.
Es el respeto, por lo propio, por lo nuestro, por el prójimo...los que nos puede ayudar a dar el salto hacia el orden necesario a fin de levantarnos como nación.

Este ha sido el pensamiento que me surgió tras un dia de caminatas en diversos pueblos de las afueras del Stadt de Stuttgart, solitario, reflexivo, pensativo, con mi cabeza ingenieril que no puede dejar de analizar las razones, las comparaciones y buscar las soluciones que van más allá de la razón matemática o de cualquier ingeniería.

2 comentarios:

  1. Donde firmo??? es hermoso ese plan de vida, lastima que este país se desvío tanto del respeto al prójimo y prevalece el ego, ahora entiendo porque comparando la cantidad de habitantes Europa nos supera, uno que es cuerdo sale a buscar fuera lo que nunca tendrá en su propia tierra natal y así se van yendo y cada vez hay mas territorio desaprovechado. No dudo que alguna vez podríamos haber llegado a algo parecido pero creo q hoy ya es tarde, la gente buena solo existe en los pequeños pueblos olvidados; pero que hay del resto… vecinos que queman basura, adolescente que gritan en la calle, falta de solidaridad hacia un mayor, hacia un niño, hacia un ser humano, locos al volante, y puedo seguir y seguir, pero eso es para mi blog (q hace 1 año se esta gestando, pero algún día aparecerá, falta que estalle, pero están haciendo bastante merito últimamente).
    Me había olvidado de lo que era sentirse tan a gusto con esas costumbres y me las estas sacando nuevamente a flote.

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  2. Me pregunto, cuanto de todo esto es consecuencia de vivir seguramente más incorporado al sistema que en el tercer mundo. Si en Alemania el sistema "funciona" seguramente la cultura (que podríamos llamarla como aquello que no se maneja por normas sino por costumbres, es decir por propia voluntad) acompañará a las normas, lo que vos dijiste "autocontrol". A todos les gusta sentirse con estabilidad y adaptados a un medio social. Si en Alemania todo funciona, el orgullo por ese funcionamiento y el fomento individual de ese funcionamiento hace el resto. Si podés Gonza averigua subre los grupos anarquistas en Europa. Paradójicamente en el primer mundo es donde más posibilidades de realizarse tienen, por las sobras del consumismo entre otras cosas.

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