London, usos y costumbres

domingo, 16 de febrero de 2020
En mi primera salida de la zona de confort, allá lejos hace 10 años ya, partí de la comodidad de mi desordenado país y emigré por un período a algo totalmente diferente como resultaba para mi en ese entonces Alemania, y el cambio cultural me llamó tanto la atención que me llevó a escribir un post llamado Stuttgart, usos y costumbres.

Siguiendo esta tradición, trataré de reflejar lo que viví en la estadía no tan prolongada pero fructífera que tuve en las tierras de la Reina Isabel II, una isla en la cual su núcleo se mueve y late sin ver el mar, una cultura sumamente fuerte y extremadamente orgullosa y arraigada a sus tradiciones, sin dejar de ser pujantes e innovadores a la vez.

Generalizar el día a día es de muy corto, intentaré reflejar lo que observé en mis meses de estadía y el feedback que recibí por parte de las personas con las que interactúe.

Parafraseando a un amigo italiano, uno de los 300 mil que viven en Londres, la ciudad está repleta de gente y lugares, hay de todo, es cuestión de encontrar tu sitio y acomodarte con tu gente. Y es cierto, Londres es inagotable.

Medios de transporte

Ya mencioné en algún otro post que los servicios de transporte de la ciudad de Londres son muchos:
  • Autobuses rojos de dos pisos
  • Underground o "tube", el metro o subte. Tener en cuenta que sus dimensiones varían, hay unos que parecen de juguete donde apenas entras parado y otros más realistas donde hay mas espacio.
  • Overground que no es más que un servicio de trenes de cercanías
  • Docklands Light Railway (DLR) que es otro servicio de trenes tal vez elevado que presta servicio al este y oeste de la ciudad (una especie de tranvia tal vez)
  • Trenes de media distancia y por supuesto los rápidos y de larga distancia.

A esta altura voy a decir una tontería casi, pero en todos ellos se anuncian las próximas paradas, a veces hasta de un modo incansable. Esto parece curioso, pero en mi visita a Stuttgart, allá lejos y hace tiempo me pareció una novedad fantástica y lo destaqué en el post.

A la hora de los pagos, el sistema es fenomenal, diría que lo mejor que he visto en todo este tiempo (aunque recuerdo que en Suecia también se pagaba así). Uno puede utilizar la vieja y famosa Oyster card, que es la símil SUBE o tarjeta de Madrid o Barik en Bilbao, pero ya no es necesario, ya que se puede pagar con tarjeta o directamente con el NFC del teléfono o smartwatch de preferencia en los molinetes y en las autobuses. 

Me atrevo a decir que la Oyster es una buena opción para los turistas que no cuentan con tarjeta contactless (por ejemplo, al día de hoy, muchos turistas argentinos), conviene toda la vida pagar con Oyster que ir sacando trayectos sencillos. Se saca en cualquier máquina, tiene un costo de 4.5 pounds, se recarga y es retornable, donde se recupera el saldo y el costo de la tarjeta al entregarla.

El control en las estaciones es brutal, si te querés colar, los molinetes casi que te expulsan, he visto gente queda atrapada entre ellos, y yo mismo ser eyectado hacia atrás cuando el sistema no había llegado a leer el contactless de mi tarjeta y se me cerró cuando estaba pasando.

El transporte en Londres es caro, a decir verdad es carísimo, dado que además de ser costoso el trayecto sencillo, no se puede combinar entre servicios: si uno sube al bus, y al metro, paga por los dos, y así con todo. Los cuadros de tarifas es mejor consultarlos en la página de Transport for London, allí pueden encontrar información súper útil sobre las zonas y los horarios, aunque no deja de ser engorroso a veces.

Hay que tener en cuenta que el servicio cuesta más caro en horas pico, como si se tratase de un peaje pero que la gente no puede evitar, después de todo, la gente tiene que ir a trabajar de todos modos. Este horario es de 6:30 a 9:30 y de 16:00 a 19:00. En estas horas no solo que se asume que se va a viajar como sardina, sin excepción, sino que además se paga más.

Otro factor a tener en cuenta, si pagás con un medio electrónico, es que existe el concepto de "máximos diarios" y "máximos semanales", un esquema por el cual, según las zonas por las que te muevas, una vez que llegás a ese maximo, ya no se te cobra más y podés viajar libremente. Es una buena medida, para no dejarte sin un mango en la tarjeta, pero también tené en cuenta que no es barato, aquí les dejo una pagina para calcular el travel cost y el daily cap.

El bus suele ser la opción más accesible, a razón de 1.5 pounds y se puede combinar libremente entre líneas a lo largo de una hora, pero a su vez es una de las peores opciones para moverse dentro de la city, la gente en general reniega de lo lentos que se mueven, pero más que culpa del propio bus es culpa del tránsito en la ciudad que abruma. 
Para moverse en horario nocturno y por fuera de la city para mi son una muy buena opción, y vaya que si disfruté de cruzar el Tower Bridge sentado en el asiento delantero del segundo piso.

Por cierto si te subís, y tocás el timbre, no hace falta que bajes a la puerta mientras circula el bus, si hay algo que Londres tiene mucho, además de gente, son camaras, el bus esta plagado de ellas: el chofer te va a esperar si te ve atinando a bajar, y de última, siempre podés pegar el grito, pero no arriesgues tu vida intentando bajar las escaleras con el suelo mojado tan típico de Londres.

Hablando de bajar del transporte público, la frase de cabecera en el famosa underground o tube es "mind the gap between the train and the platform" que se repite cual mantra una y otra vez incluso cuando no haya gap. En otras ocasiones, en el metro y en algunos trenes, se avisa que el último vagón queda fuera del anden por lo que te piden que te muevas para poder bajar, fiel reflejo de una ciudad que crece a más ritmo que su infraestructura que es enorme pero opera al límite.
    Pero si todo esto te abruma y mirás el plano de la red de metro no entendés nada, te digo que la solución a tus problemas se llama: CityMapper, la mejor aplicación para transportarte en Londres, y gran opción en otras ciudades del mundo.

    En lo que respecta al parque automotor, hay un poco de todo, pero en general es muy moderno. No voy a decir una obviedad: se conduce al reves, si, están como locos, pero no se preocupen, el Reino Unido es tan poderoso y tiene tanto poder adquisitivo que logra que las marcas de todo tipo preparen coches a su medida con el volante al revés.

    Encontrás desde una Ferrari bramando en el semáforo hasta un Lamborghini estacionado en la puerta de un local de comida china, y desde luego muchísimos silenciosos Tesla deambulando por la ciudad cual fantasmas sin sonido.
    Los autobuses siguen siendo rojos,  y de dos pisos, pero ya dejaron de ser los viejos pintorescos trompudos, son frontales y modernos, pero aún podemos ver que los taxis conviven con la modernidad y siguen siendo esos inconfundibles modelos ingleses, aún persisten los motorcitos de combustión pero hay una creciente camada de coches eléctricos. Es fantástico que perdure este modelo que lo fabrica una empresa cuyo único objetivo es producción masiva de estos coches (cosa bien de ingleses).

    Más allá de los taxis que son caros, aunque desconozco los precios, es habitual compartirlos, existe Uber y tiene gran aceptación pero no está falto de polémicas. Los conductores me han llegado a decir que alquilan coches por semana para operarlos en la plataforma porque les deja ganancia. Si en la calle ven un Toyota Prius al momento de escribir esto, casi seguro que se trate de un Uber.

    También para mi sorpresa hay mucha moto, pero el inglés promedio tiene motos más grandes, mientras que los scooters, de las dimensiones que sean, al momento de mi visita, iban todos con el cartel de la letra L de principiante pegado, y lo conducían pakistaníes o hindúes que se dedican a repartir comida en alguna de las tantas plataformas que pululan para este servicio.

    Comida

    La comida inglesa no se caracteriza más que por el famoso Fish and Chips, que no deja de ser un trozo de pescado empanado y frito acompañado por papas fritas, algo muy lubricante por la cantidad de aceite que trae claro.

    Así como en Alemania el Kebab se convirtió se ubicó a la altura del Currywurst como comida callejera típica, en Londres te ofrecen Fish and Chips hasta en los locales de comida turca o china.

    Lo mejor para degustarlos es irse a un negocio de barrio que solo se dediquen a vender este tipo platos, dicho de otro modo, una fritería, en mi experiencia son los mejores. Estos platos son una guarrada de colesterol, pero sinceramente uno cada tanto está bueno. Después de todo es pescado, o no?

    Desayunos

    Ahora bien, del resto del abanico tendría que empezar por el desayuno y lo primero que se me viene a la mente es el famoso English Breakfast, una montaña de calorías que incluyen salchichas, paceta, judias (porotos), huevos revueltos o fritos, papas fritas, hongos, riñón asado, pan, tomate asado, y no se cuantas variantes de calorías más. Sinceramente, lo probamos un dia y quedamos tan llenos que no tuvimos hambre hasta las 4 de la tarde.
    En mi experiencia, con la gente que interactúe, por lo que me cuentan no hacen este tipo de desayunos a diario, pese a que si se ofrece en las calles y ni hablar de los hoteles. La gente de a pié, apunta más a un sandwich o un buen porridge.

    Luego pasamos al café, y eso si que está en una etapa de explosión. Así como en Argentina están de moda las cervecerías artesanales y salen de abajo de una piedra cada dia una nueva al momento de escribir esto, en Londres está repleto de cadenas, más grandes o más pequeñas que compiten para ver cual trae el café más exótico y cual lo cocina de la manera más extraña y cual, en definitiva, prepara el mejor café. El oficio de barista pasa a ser considerado un trabajo gourmet, aunque pobre gente no la dejan ni sentarse. Y vamos que así cuestan esos cafés con toda la parafernalia.

    Almuerzo

    Como se imaginan, la hora de la comida es tempranito, tanto que en España algunos aún estarían haciendo el bocadillo de su almuerzo, porque si hay algo que en la península se hace es comer, no voy a juzgar si bien o mal, pero mucho y con calma. A las doce del mediodía a los ingleses ya les pica el bagre.
    Los mercadillos callejeros son un boom, en Argentina los llamarían "polos gastronómicos". En este caso se ubican en la calle y ni siquiera llegan a ser food trucks, son chiringuitos en la mayoría de los casos. Pululan en la ciudad y algunos están destinados al turismo y los paseantes como Brick Lane en Shoreditch, Nothing Hill, Borough Market o mismo Brixton por citar algunos y otros a oficinistas (Whitecross Lane o Leather Lane).

    En estos mercadillos seguramente algunos puestos destacan, otros muchas veces se repiten entre mercados, en mi opinión la variedad es la misma, y casi que todos los mercados lucen igual.

    En la variedad de comida callejera, destaca siempre es la comida extranjera: variedades de platos de todas partes del mundo, porque si hay algo que destaca en Londres es la variedad de orígenes y el mix cultural y étnico. Eventualmente encontré un sitio llamado Holmesbake que servía Pie & Mash (tarta y puré de papas), algo más bien inglés si se quiere y no estaba mal, porque eventualmente también ofrecían carne en modo brisket.
    Desde luego también recurren mucho al bocadillo urgente de supermercado, o cosas preparadas del super, es la opción más barata. Ya dije en algún post que van a mil y hasta comen de parado si es necesario algunos. Otros se traen comida desde casa, eso por suerte tenemos cosas en común en todos lados.

    Muchos me han llegado a decir que "comer hoy por hoy algo típico en Londres" pasa a ser ir a comer comida hindú o bengali, en sus variedades de arroces picantes y coloridos. No me atreví, tengo mala experiencia con la comida hindú, pero reconozco que es muy sabrosa.

    Y como no podía ser de otro modo, si se quiere comer argentino, las dos opciones que recomiendo ya que son las que visité y degusté personalmente, en Camden Town tenemos La Patagonia y en Southwark nos encontramos con Chimichurris.

    El tradicional afternoon tea

    Ya hablé del desayuno, y de la comida del mediodía, llega el momento de una bebida que los ingleses consumen mucho, además de la cerveza, y es el té. 

    Lo beben solo o con leche, en sus variedades Breakfast Tea, que es más negro y fuerte, casi que yo no lo soporto sin leche, o el Earls Grey que es más suave y apetece más por la tarde.

    Lo que mundialmente conocemos es la tradición del Afternoon Tea, o té de la tarde, que se sirve en muchos lados desde las dos de la tarde en adelante. Es un evento social que ha quedado asociado a las clases altas y hoy se lo considera un lujo o un bien un gancho para turistas.

    La variedad de comida con la que se sirve incluye opciones saladas y dulces, y para coronar la tarde, se suele ofrecer una combinación de brindis con algún vino espumante, algo que para mi no cuadra para nada, pero le da un toque más distintivo y refuerza el aspecto de exclusividad.
    Existe una variante más light, que es simplemente pedir un Cream Tea por la tarde, y se asemeja bastante más a nuestra tradición de merendar una infusión con algún bocado dulce por la tarde. Se suele servir con scones, clotted cream y mermelada.

    Existe una página donde se listan las alternativas para conseguir buenas opciones de afternoon tea, o también me sugirieron era buscar cupones de descuento, ya que la gente recurre a este tipo de opciones para ofrecer como regalos.

    Cena

    Como se imaginaran, si se come temprano, se cena temprano, un poco por costumbre, pero he de decir porque realmente el hambre se siente y apetece. Lo que si choca es que a veces muy temprano.

    Para que se den una idea, algunos meetups en la city lo primero que se hace es cenar, y luego la charla, algo totalmente impensado en Argentina o España.

    Ya para la cena cada uno va por lo suyo, muchos, siguen optando por la comida comprada, algunos preparar algo, en lo personal prefería la cena hecha en casa, siempre tiene más amor y dedicación. Muchos renegaban del tiempo que se "invertía" entre ir a comprar, preparar y cenar, soy uno de esos, pero no pretendo vivir de comprar comida comprada cada noche.

    Los fines de semana la rutina cambiaba, muchos salen a cenar, o bien, se recurre a la opción del pub.

    La hora del Pub

    Los ingleses beben té, pero beben mucha más cerveza. Está arraigado en la sociedad, y no hay como pararlo. Y para ello, existen infinidad de pubs y bares que están siempre dispuestos a abastecerlos de litros de ese nectar.
    En mi primera semana recuerdo preguntarle a un ex compañero de trabajo que tuvo una experiencia de 5 años en la capital inglesa cómo era esta movida de pubs, básicamente me dijo que se comenzaba a tomar pintas, uno pagaba una ronda, luego otro otra, hasta que llegaba un punto donde se decidía si se frenaba y se iba a cenar, o simplemente se decidía seguir de rondas.

    Tuve las dos situaciones, una terminé increíblemente sano y salvo después de varias rondas de cervezas, whisky y ron, mientras que en general soy más de degustar tranquilamente unas birras.

    La cerveza es mucho más liviana y amena que la alemana, en mi paladar invita a seguir bebiéndola, pero por suerte el precio te quita las ganas (precio promedio de una pinta 5.5 pounds), al menos a mi, porque los ingleses no se miden demasiado y le entran a lo loco.

    Las variedades de referencia son las Pale Ale y Porter, pero la IPA mucho destaca junto con la novel NEIPA (New England Indian Pale Ale) una versión más suave de la IPA a quienes muchos brewers con trayectoria la calificaron como "cerveza para instagramers".
    En los pubs la comida no es muy variada, por lo general los platos son los mismos, las papas fritas, hamburguesas y algún hot dog, también se encuentran desde luego Fish and Chips y tampoco será raro ver carteles de Ale and Pie en las vitrinas de los pubs ya que se trata de una combinación muy popular en la que se  combina una pinta de Pale Ale acompañada por una tarta de carne, de riñón o de pollo y puré de patatas.
    Las marcas de cerveza que recomiendo: MeantimeCamdenBrewDogFullers y general, cualquiera que no hayas probado nunca.

    Y tal vez para mi sorpresa, o no tanto, hay mucha variedad de vinos y mucho consumo de ellos también. Se suele asociar que las mujeres suelen beber más vino que los hombres en estas circunstancias, pero he visto una proporción bastante similar de hombres y mujeres optando por la sangre de cristo por sobre la cerveza, y no por que sea más barato, ya que realmente es extremadamente caro.
    La marea de gente que va y viene en hora pico me los hace ver como minions, es el peor momento para interactuar con alguien, cada uno con su teléfono, con su musica, con su libro y con su café. 

    Hora pico es el peor momento de Londres diría, la mayor contraindicación de la ciudad. Pero en líneas generales, salvando excepciones, la gente es extremadamente amable.

    En la ciudad todos están acostumbrados a lidiar con extranjeros y gente que tal vez no habla bien su idioma, sumado a que existe una gran cantidad de gente que directamente no es nativa y la probabilidad de que te cruces con ellos es altísima. Por eso si tienes una duda, déjala a un lado y preguntá, te van a ayudar.

    Sorprendentemente para mi, la gente va y viene a su trabajo y se pasa largas horas conmutando en transporte público, pero es totalmente aceptado que se trabaje en casa o en el tren, y por eso tal vez llegan a las 9am y se van a las 5pm sin culpa.

    Muchos desde luego, trabajan desde casa y van a sus oficinas muy pocas veces a la semana, pero aún así, la cantidad de gente que se agolpa en la ciudad es demasiada, y la tendencia a la centralización sigue ya que la ciudad sigue creciendo y las oficinas se siguen instalando. La desproporcionada cantidad de habitantes que tiene Londres comparado al resto de las ciudades del país no parece que vaya a cambiar.

    En cuanto a la vestimenta, es un rubro muy amplio y no soy el mas indicado para opinar, mucho menos para juzgar el look de una persona. Sinceramente me importa poco, pero vale aclarar que en una ciudad con tanta variedad, blancos, negros, morenos, asiaticos, te podés encontrar desde gente totalmente desalineada, con ropa deportiva a donde sea, otra gente alternativa que no le importa nada y gente super posh, super arreglada, tipos que van a hacer las compras hasta con el saquito azul con moño, el pelo perfectamente cortado y la barba perfectamente encerada y alineada, y mujeres con pestañas postizas que tenés que tener cuidado cuando giran que no te golpeen con ellas, uñas de todos los materiales habidos y por haber de dimensiones desproporcionadas y la cara anaranjada de maquillaje.

    En el interior, el estilo es más relajado y el comportamiento general es diferente. En mi experiencia me trataron super bien en el interior, tal vez por ser un caso curioso.

    Y algo que tienes que tener en cuenta y sorprende a alguien que viene de pasar un tiempo en España, la monarquía no se discute la monarquía, se acepta como algo implícito, no se sabe para qué están, pero se los acepta como parte de una tradición y cultura.

    Recomiendo ampliamente mirar The Crown, para entender la relación de los ingleses con su reina y de paso aprender un poco de historia reciente.

    Brexit y lo que vendrá

    Las Isla de Hierro, parafraseando a la serie Game of Thrones (que manera de arruinar una serie en apenas una temporada) ha tomado la decisión, fiel a su historia se mantienen firmes en su decisión de ser "diferentes" y han decidido "salir de la UE".

    Nadie tiene claro que pasará, ni cómo se establecerán las medidas necesarias para salir, nos están claras las reglas de juego y es un gran interrogante para todos. 

    Se teme que ahora los productos tendrán aranceles, la circulación ya no será libre, habrá que determinar como gestionar visados, también han de considerar la posición de sus otros miembros y vecinos de la isla, como lo son Gales, sus paisanos pueblerinos del sudoeste con una cultura e idioma propios que viven subyugados a la potencia inglesa, Irlanda del Norte que siempre trae problemas, y la díscola Escocia que ya dijo que querían realizar un nuevo referendum ya que ellos querían seguir en la UE.

    ¿Irlanda? No, la tierra de la Guinness es independiente y mucho no se quieren con los ingleses.

    Lo único que se sabe y es un hecho es que el Brexit se activó el 31 de Enero a las 23 horas, y por pura coincidencia mi estadía en el reino concluyó al día siguiente.  

    A lo largo de 2020 se tienen que establecer mecanismos para la desconexión, las políticas para gestionar el flujo de personas, bienes y servicios, que para el comienzo del 2021 estas nuevas reglas deberán estar activas.

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    En mi primera salida de la zona de confort, allá lejos hace 10 años ya, partí de la comodidad de mi desordenado país y emigré por un período a algo totalmente diferente como resultaba para mi en ese entonces Alemania, y el cambio cultural me llamó tanto la atención que me llevó a escribir un post llamado Stuttgart, usos y costumbres.

    Siguiendo esta tradición, trataré de reflejar lo que viví en la estadía no tan prolongada pero fructífera que tuve en las tierras de la Reina Isabel II, una isla en la cual su núcleo se mueve y late sin ver el mar, una cultura sumamente fuerte y extremadamente orgullosa y arraigada a sus tradiciones, sin dejar de ser pujantes e innovadores a la vez.

    Generalizar el día a día es de muy corto, intentaré reflejar lo que observé en mis meses de estadía y el feedback que recibí por parte de las personas con las que interactúe.

    Parafraseando a un amigo italiano, uno de los 300 mil que viven en Londres, la ciudad está repleta de gente y lugares, hay de todo, es cuestión de encontrar tu sitio y acomodarte con tu gente. Y es cierto, Londres es inagotable.

    Medios de transporte

    Ya mencioné en algún otro post que los servicios de transporte de la ciudad de Londres son muchos:
    • Autobuses rojos de dos pisos
    • Underground o "tube", el metro o subte. Tener en cuenta que sus dimensiones varían, hay unos que parecen de juguete donde apenas entras parado y otros más realistas donde hay mas espacio.
    • Overground que no es más que un servicio de trenes de cercanías
    • Docklands Light Railway (DLR) que es otro servicio de trenes tal vez elevado que presta servicio al este y oeste de la ciudad (una especie de tranvia tal vez)
    • Trenes de media distancia y por supuesto los rápidos y de larga distancia.

    A esta altura voy a decir una tontería casi, pero en todos ellos se anuncian las próximas paradas, a veces hasta de un modo incansable. Esto parece curioso, pero en mi visita a Stuttgart, allá lejos y hace tiempo me pareció una novedad fantástica y lo destaqué en el post.

    A la hora de los pagos, el sistema es fenomenal, diría que lo mejor que he visto en todo este tiempo (aunque recuerdo que en Suecia también se pagaba así). Uno puede utilizar la vieja y famosa Oyster card, que es la símil SUBE o tarjeta de Madrid o Barik en Bilbao, pero ya no es necesario, ya que se puede pagar con tarjeta o directamente con el NFC del teléfono o smartwatch de preferencia en los molinetes y en las autobuses. 

    Me atrevo a decir que la Oyster es una buena opción para los turistas que no cuentan con tarjeta contactless (por ejemplo, al día de hoy, muchos turistas argentinos), conviene toda la vida pagar con Oyster que ir sacando trayectos sencillos. Se saca en cualquier máquina, tiene un costo de 4.5 pounds, se recarga y es retornable, donde se recupera el saldo y el costo de la tarjeta al entregarla.

    El control en las estaciones es brutal, si te querés colar, los molinetes casi que te expulsan, he visto gente queda atrapada entre ellos, y yo mismo ser eyectado hacia atrás cuando el sistema no había llegado a leer el contactless de mi tarjeta y se me cerró cuando estaba pasando.

    El transporte en Londres es caro, a decir verdad es carísimo, dado que además de ser costoso el trayecto sencillo, no se puede combinar entre servicios: si uno sube al bus, y al metro, paga por los dos, y así con todo. Los cuadros de tarifas es mejor consultarlos en la página de Transport for London, allí pueden encontrar información súper útil sobre las zonas y los horarios, aunque no deja de ser engorroso a veces.

    Hay que tener en cuenta que el servicio cuesta más caro en horas pico, como si se tratase de un peaje pero que la gente no puede evitar, después de todo, la gente tiene que ir a trabajar de todos modos. Este horario es de 6:30 a 9:30 y de 16:00 a 19:00. En estas horas no solo que se asume que se va a viajar como sardina, sin excepción, sino que además se paga más.

    Otro factor a tener en cuenta, si pagás con un medio electrónico, es que existe el concepto de "máximos diarios" y "máximos semanales", un esquema por el cual, según las zonas por las que te muevas, una vez que llegás a ese maximo, ya no se te cobra más y podés viajar libremente. Es una buena medida, para no dejarte sin un mango en la tarjeta, pero también tené en cuenta que no es barato, aquí les dejo una pagina para calcular el travel cost y el daily cap.

    El bus suele ser la opción más accesible, a razón de 1.5 pounds y se puede combinar libremente entre líneas a lo largo de una hora, pero a su vez es una de las peores opciones para moverse dentro de la city, la gente en general reniega de lo lentos que se mueven, pero más que culpa del propio bus es culpa del tránsito en la ciudad que abruma. 
    Para moverse en horario nocturno y por fuera de la city para mi son una muy buena opción, y vaya que si disfruté de cruzar el Tower Bridge sentado en el asiento delantero del segundo piso.

    Por cierto si te subís, y tocás el timbre, no hace falta que bajes a la puerta mientras circula el bus, si hay algo que Londres tiene mucho, además de gente, son camaras, el bus esta plagado de ellas: el chofer te va a esperar si te ve atinando a bajar, y de última, siempre podés pegar el grito, pero no arriesgues tu vida intentando bajar las escaleras con el suelo mojado tan típico de Londres.

    Hablando de bajar del transporte público, la frase de cabecera en el famosa underground o tube es "mind the gap between the train and the platform" que se repite cual mantra una y otra vez incluso cuando no haya gap. En otras ocasiones, en el metro y en algunos trenes, se avisa que el último vagón queda fuera del anden por lo que te piden que te muevas para poder bajar, fiel reflejo de una ciudad que crece a más ritmo que su infraestructura que es enorme pero opera al límite.
      Pero si todo esto te abruma y mirás el plano de la red de metro no entendés nada, te digo que la solución a tus problemas se llama: CityMapper, la mejor aplicación para transportarte en Londres, y gran opción en otras ciudades del mundo.

      En lo que respecta al parque automotor, hay un poco de todo, pero en general es muy moderno. No voy a decir una obviedad: se conduce al reves, si, están como locos, pero no se preocupen, el Reino Unido es tan poderoso y tiene tanto poder adquisitivo que logra que las marcas de todo tipo preparen coches a su medida con el volante al revés.

      Encontrás desde una Ferrari bramando en el semáforo hasta un Lamborghini estacionado en la puerta de un local de comida china, y desde luego muchísimos silenciosos Tesla deambulando por la ciudad cual fantasmas sin sonido.
      Los autobuses siguen siendo rojos,  y de dos pisos, pero ya dejaron de ser los viejos pintorescos trompudos, son frontales y modernos, pero aún podemos ver que los taxis conviven con la modernidad y siguen siendo esos inconfundibles modelos ingleses, aún persisten los motorcitos de combustión pero hay una creciente camada de coches eléctricos. Es fantástico que perdure este modelo que lo fabrica una empresa cuyo único objetivo es producción masiva de estos coches (cosa bien de ingleses).

      Más allá de los taxis que son caros, aunque desconozco los precios, es habitual compartirlos, existe Uber y tiene gran aceptación pero no está falto de polémicas. Los conductores me han llegado a decir que alquilan coches por semana para operarlos en la plataforma porque les deja ganancia. Si en la calle ven un Toyota Prius al momento de escribir esto, casi seguro que se trate de un Uber.

      También para mi sorpresa hay mucha moto, pero el inglés promedio tiene motos más grandes, mientras que los scooters, de las dimensiones que sean, al momento de mi visita, iban todos con el cartel de la letra L de principiante pegado, y lo conducían pakistaníes o hindúes que se dedican a repartir comida en alguna de las tantas plataformas que pululan para este servicio.

      Comida

      La comida inglesa no se caracteriza más que por el famoso Fish and Chips, que no deja de ser un trozo de pescado empanado y frito acompañado por papas fritas, algo muy lubricante por la cantidad de aceite que trae claro.

      Así como en Alemania el Kebab se convirtió se ubicó a la altura del Currywurst como comida callejera típica, en Londres te ofrecen Fish and Chips hasta en los locales de comida turca o china.

      Lo mejor para degustarlos es irse a un negocio de barrio que solo se dediquen a vender este tipo platos, dicho de otro modo, una fritería, en mi experiencia son los mejores. Estos platos son una guarrada de colesterol, pero sinceramente uno cada tanto está bueno. Después de todo es pescado, o no?

      Desayunos

      Ahora bien, del resto del abanico tendría que empezar por el desayuno y lo primero que se me viene a la mente es el famoso English Breakfast, una montaña de calorías que incluyen salchichas, paceta, judias (porotos), huevos revueltos o fritos, papas fritas, hongos, riñón asado, pan, tomate asado, y no se cuantas variantes de calorías más. Sinceramente, lo probamos un dia y quedamos tan llenos que no tuvimos hambre hasta las 4 de la tarde.
      En mi experiencia, con la gente que interactúe, por lo que me cuentan no hacen este tipo de desayunos a diario, pese a que si se ofrece en las calles y ni hablar de los hoteles. La gente de a pié, apunta más a un sandwich o un buen porridge.

      Luego pasamos al café, y eso si que está en una etapa de explosión. Así como en Argentina están de moda las cervecerías artesanales y salen de abajo de una piedra cada dia una nueva al momento de escribir esto, en Londres está repleto de cadenas, más grandes o más pequeñas que compiten para ver cual trae el café más exótico y cual lo cocina de la manera más extraña y cual, en definitiva, prepara el mejor café. El oficio de barista pasa a ser considerado un trabajo gourmet, aunque pobre gente no la dejan ni sentarse. Y vamos que así cuestan esos cafés con toda la parafernalia.

      Almuerzo

      Como se imaginan, la hora de la comida es tempranito, tanto que en España algunos aún estarían haciendo el bocadillo de su almuerzo, porque si hay algo que en la península se hace es comer, no voy a juzgar si bien o mal, pero mucho y con calma. A las doce del mediodía a los ingleses ya les pica el bagre.
      Los mercadillos callejeros son un boom, en Argentina los llamarían "polos gastronómicos". En este caso se ubican en la calle y ni siquiera llegan a ser food trucks, son chiringuitos en la mayoría de los casos. Pululan en la ciudad y algunos están destinados al turismo y los paseantes como Brick Lane en Shoreditch, Nothing Hill, Borough Market o mismo Brixton por citar algunos y otros a oficinistas (Whitecross Lane o Leather Lane).

      En estos mercadillos seguramente algunos puestos destacan, otros muchas veces se repiten entre mercados, en mi opinión la variedad es la misma, y casi que todos los mercados lucen igual.

      En la variedad de comida callejera, destaca siempre es la comida extranjera: variedades de platos de todas partes del mundo, porque si hay algo que destaca en Londres es la variedad de orígenes y el mix cultural y étnico. Eventualmente encontré un sitio llamado Holmesbake que servía Pie & Mash (tarta y puré de papas), algo más bien inglés si se quiere y no estaba mal, porque eventualmente también ofrecían carne en modo brisket.
      Desde luego también recurren mucho al bocadillo urgente de supermercado, o cosas preparadas del super, es la opción más barata. Ya dije en algún post que van a mil y hasta comen de parado si es necesario algunos. Otros se traen comida desde casa, eso por suerte tenemos cosas en común en todos lados.

      Muchos me han llegado a decir que "comer hoy por hoy algo típico en Londres" pasa a ser ir a comer comida hindú o bengali, en sus variedades de arroces picantes y coloridos. No me atreví, tengo mala experiencia con la comida hindú, pero reconozco que es muy sabrosa.

      Y como no podía ser de otro modo, si se quiere comer argentino, las dos opciones que recomiendo ya que son las que visité y degusté personalmente, en Camden Town tenemos La Patagonia y en Southwark nos encontramos con Chimichurris.

      El tradicional afternoon tea

      Ya hablé del desayuno, y de la comida del mediodía, llega el momento de una bebida que los ingleses consumen mucho, además de la cerveza, y es el té. 

      Lo beben solo o con leche, en sus variedades Breakfast Tea, que es más negro y fuerte, casi que yo no lo soporto sin leche, o el Earls Grey que es más suave y apetece más por la tarde.

      Lo que mundialmente conocemos es la tradición del Afternoon Tea, o té de la tarde, que se sirve en muchos lados desde las dos de la tarde en adelante. Es un evento social que ha quedado asociado a las clases altas y hoy se lo considera un lujo o un bien un gancho para turistas.

      La variedad de comida con la que se sirve incluye opciones saladas y dulces, y para coronar la tarde, se suele ofrecer una combinación de brindis con algún vino espumante, algo que para mi no cuadra para nada, pero le da un toque más distintivo y refuerza el aspecto de exclusividad.
      Existe una variante más light, que es simplemente pedir un Cream Tea por la tarde, y se asemeja bastante más a nuestra tradición de merendar una infusión con algún bocado dulce por la tarde. Se suele servir con scones, clotted cream y mermelada.

      Existe una página donde se listan las alternativas para conseguir buenas opciones de afternoon tea, o también me sugirieron era buscar cupones de descuento, ya que la gente recurre a este tipo de opciones para ofrecer como regalos.

      Cena

      Como se imaginaran, si se come temprano, se cena temprano, un poco por costumbre, pero he de decir porque realmente el hambre se siente y apetece. Lo que si choca es que a veces muy temprano.

      Para que se den una idea, algunos meetups en la city lo primero que se hace es cenar, y luego la charla, algo totalmente impensado en Argentina o España.

      Ya para la cena cada uno va por lo suyo, muchos, siguen optando por la comida comprada, algunos preparar algo, en lo personal prefería la cena hecha en casa, siempre tiene más amor y dedicación. Muchos renegaban del tiempo que se "invertía" entre ir a comprar, preparar y cenar, soy uno de esos, pero no pretendo vivir de comprar comida comprada cada noche.

      Los fines de semana la rutina cambiaba, muchos salen a cenar, o bien, se recurre a la opción del pub.

      La hora del Pub

      Los ingleses beben té, pero beben mucha más cerveza. Está arraigado en la sociedad, y no hay como pararlo. Y para ello, existen infinidad de pubs y bares que están siempre dispuestos a abastecerlos de litros de ese nectar.
      En mi primera semana recuerdo preguntarle a un ex compañero de trabajo que tuvo una experiencia de 5 años en la capital inglesa cómo era esta movida de pubs, básicamente me dijo que se comenzaba a tomar pintas, uno pagaba una ronda, luego otro otra, hasta que llegaba un punto donde se decidía si se frenaba y se iba a cenar, o simplemente se decidía seguir de rondas.

      Tuve las dos situaciones, una terminé increíblemente sano y salvo después de varias rondas de cervezas, whisky y ron, mientras que en general soy más de degustar tranquilamente unas birras.

      La cerveza es mucho más liviana y amena que la alemana, en mi paladar invita a seguir bebiéndola, pero por suerte el precio te quita las ganas (precio promedio de una pinta 5.5 pounds), al menos a mi, porque los ingleses no se miden demasiado y le entran a lo loco.

      Las variedades de referencia son las Pale Ale y Porter, pero la IPA mucho destaca junto con la novel NEIPA (New England Indian Pale Ale) una versión más suave de la IPA a quienes muchos brewers con trayectoria la calificaron como "cerveza para instagramers".
      En los pubs la comida no es muy variada, por lo general los platos son los mismos, las papas fritas, hamburguesas y algún hot dog, también se encuentran desde luego Fish and Chips y tampoco será raro ver carteles de Ale and Pie en las vitrinas de los pubs ya que se trata de una combinación muy popular en la que se  combina una pinta de Pale Ale acompañada por una tarta de carne, de riñón o de pollo y puré de patatas.
      Las marcas de cerveza que recomiendo: MeantimeCamdenBrewDogFullers y general, cualquiera que no hayas probado nunca.

      Y tal vez para mi sorpresa, o no tanto, hay mucha variedad de vinos y mucho consumo de ellos también. Se suele asociar que las mujeres suelen beber más vino que los hombres en estas circunstancias, pero he visto una proporción bastante similar de hombres y mujeres optando por la sangre de cristo por sobre la cerveza, y no por que sea más barato, ya que realmente es extremadamente caro.
      La marea de gente que va y viene en hora pico me los hace ver como minions, es el peor momento para interactuar con alguien, cada uno con su teléfono, con su musica, con su libro y con su café. 

      Hora pico es el peor momento de Londres diría, la mayor contraindicación de la ciudad. Pero en líneas generales, salvando excepciones, la gente es extremadamente amable.

      En la ciudad todos están acostumbrados a lidiar con extranjeros y gente que tal vez no habla bien su idioma, sumado a que existe una gran cantidad de gente que directamente no es nativa y la probabilidad de que te cruces con ellos es altísima. Por eso si tienes una duda, déjala a un lado y preguntá, te van a ayudar.

      Sorprendentemente para mi, la gente va y viene a su trabajo y se pasa largas horas conmutando en transporte público, pero es totalmente aceptado que se trabaje en casa o en el tren, y por eso tal vez llegan a las 9am y se van a las 5pm sin culpa.

      Muchos desde luego, trabajan desde casa y van a sus oficinas muy pocas veces a la semana, pero aún así, la cantidad de gente que se agolpa en la ciudad es demasiada, y la tendencia a la centralización sigue ya que la ciudad sigue creciendo y las oficinas se siguen instalando. La desproporcionada cantidad de habitantes que tiene Londres comparado al resto de las ciudades del país no parece que vaya a cambiar.

      En cuanto a la vestimenta, es un rubro muy amplio y no soy el mas indicado para opinar, mucho menos para juzgar el look de una persona. Sinceramente me importa poco, pero vale aclarar que en una ciudad con tanta variedad, blancos, negros, morenos, asiaticos, te podés encontrar desde gente totalmente desalineada, con ropa deportiva a donde sea, otra gente alternativa que no le importa nada y gente super posh, super arreglada, tipos que van a hacer las compras hasta con el saquito azul con moño, el pelo perfectamente cortado y la barba perfectamente encerada y alineada, y mujeres con pestañas postizas que tenés que tener cuidado cuando giran que no te golpeen con ellas, uñas de todos los materiales habidos y por haber de dimensiones desproporcionadas y la cara anaranjada de maquillaje.

      En el interior, el estilo es más relajado y el comportamiento general es diferente. En mi experiencia me trataron super bien en el interior, tal vez por ser un caso curioso.

      Y algo que tienes que tener en cuenta y sorprende a alguien que viene de pasar un tiempo en España, la monarquía no se discute la monarquía, se acepta como algo implícito, no se sabe para qué están, pero se los acepta como parte de una tradición y cultura.

      Recomiendo ampliamente mirar The Crown, para entender la relación de los ingleses con su reina y de paso aprender un poco de historia reciente.

      Brexit y lo que vendrá

      Las Isla de Hierro, parafraseando a la serie Game of Thrones (que manera de arruinar una serie en apenas una temporada) ha tomado la decisión, fiel a su historia se mantienen firmes en su decisión de ser "diferentes" y han decidido "salir de la UE".

      Nadie tiene claro que pasará, ni cómo se establecerán las medidas necesarias para salir, nos están claras las reglas de juego y es un gran interrogante para todos. 

      Se teme que ahora los productos tendrán aranceles, la circulación ya no será libre, habrá que determinar como gestionar visados, también han de considerar la posición de sus otros miembros y vecinos de la isla, como lo son Gales, sus paisanos pueblerinos del sudoeste con una cultura e idioma propios que viven subyugados a la potencia inglesa, Irlanda del Norte que siempre trae problemas, y la díscola Escocia que ya dijo que querían realizar un nuevo referendum ya que ellos querían seguir en la UE.

      ¿Irlanda? No, la tierra de la Guinness es independiente y mucho no se quieren con los ingleses.

      Lo único que se sabe y es un hecho es que el Brexit se activó el 31 de Enero a las 23 horas, y por pura coincidencia mi estadía en el reino concluyó al día siguiente.  

      A lo largo de 2020 se tienen que establecer mecanismos para la desconexión, las políticas para gestionar el flujo de personas, bienes y servicios, que para el comienzo del 2021 estas nuevas reglas deberán estar activas.

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      Todo comenzó hace muchos años, cuando en algún momento, en aquellas primeras PCs propias con las que pude interactuar en casa, tuve la suerte de conseguir un juego de simulación en el que yo hiciera las veces del Manager de un equipo de fútbol, una de esas cuestiones que siempre me apasionaron, y que por suerte mi humilde Pentium I de 133Mhz lo soportara.
      Allá lejos rondaría yo por mis 13 o 14 años, no podía contar con la posibilidad conducir los destinos de mi querido Deportivo Español ya que las ligas argentinas no existían en estos juegos, por lo que comencé a deambular por las ligas europeas, a las que desconocía en su totalidad, en un juego llamado Championship Manager, el predecesor del actual Football Manager, aunque alternaba con otro llamad Ultimate Soccer Manager, extinto al día de hoy.

      En aquel primer intento decidí volcarme por la Liga Inglesa, ya que la empresa fabricante del producto, oriunda de Inglaterra, poseía muchísima más información sobre esta liga que sobre cualquier otra, y al momento de elegir, fiel a mis causas nobles, habiéndolas mamado desde pequeño, no elegí ninguno de los grandes equipos: quería pelearla desde abajo, y comencé a luchar con un humilde equipo de la Second League al cual elegí porque su nombre me pareció familiar, ya que mi vecino, Antonio, el marido de la eterna Elvira, fumaba cigarrillos de ese nombre: Chesterfield FC.
      Con todas las dificultades a cuestas, disputaba partidos que me costaba ganar, tanto como al equipo real. Allí tuve jugadores de prestigio que marcaron la historia de la institución, como Paul Holland, Tom Curtis, Andy Morris, Nicky Law, Lee Richardson, Derek Niven, Mark Jules, Jamie Hewitt y Kevin Davis, el último jugador del Chesterfield que ha jugado en la Selección mayor inglesa.

      Por aquellos años estudiaba yo también inglés, eran tiempos donde internet no llegaba a las casas de los seres humanos de a pié, y yo quería saber más del equipo del cual me estaba convirtiendo en hincha poco a poco, aunque sin saber lamentablemente qué pasaba en su día a día.

      Intenté ponerme en contacto, una carta, otra carta, cuando internet llegó al barrio, o más bien, a mi alcance, me comuniqué via foros, pero nunca algo fué algo fluido.

      Por muchos años me alejé pero siempre le guardé cariño, lo seguí de lejos, sin estar al día, perdiéndome sus victorias de los últimos años (campeones de la FA League Trophy en 2012 y Subcampeones de la FA Leaghe Trophy en 2014), y un sube y baja de categorías interminable.

      Hoy le toca navegar desde el fondo, en la durísima National League, la última de las ligas de alcance nacional en Inglaterra, después de eso, el abismo, las ligas regionales.

      Desde aquellos lejanos años en el escritorio de Lugano pensaba en que algún día podría tal vez llegar a conocer a este pequeño club, en su coqueto estadio. Por aquel entonces todavía existía el viejo Saltergate, también conocido como Recretation Ground, hoy convertido en un estacionamiento.

      Cuando Google Maps comenzó a dar la posibilidad a todo el mundo de viajar sin salir de casa, me ubique en la ciudad y una y otra vez imaginé estar en esa entrada, dentro de esas tribunas, tomando una cerveza por los alrededores, charlando con la gente, contando mi historia.

      Venía planeando poder hacerlo desde la ya no tan distante Barcelona, mucho más cercana que Buenos Aires, pero finalmente el destino me trajo a Londres, y con ello la oportunidad se volvió mucho más cercana.

      Contacté con los responsables del área de prensa, a sabiendas que en los equipos pequeños, la gente es más amena y accesible, dada mi experiencia en el rol en Deportivo Español. Y del otro lado encontré una gran y comprensiva respuesta: me invitaban a visitarlos y a pasar con ellos el día del partido.

      Busqué los pasajes, encontré una pequeña habitación donde alojarme en una casa de familia y emprendí mi viaje, tras una jornada de trabajo, descendí a las profundidades de los viajes en Autobús, siempre a la cola de los servicios de transporte en los países desarrollados, algo que en Argentina aún me atrevo a decir es de primera clase, aquí esta lejos de llegar a ser similar.

      Y una noche de viernes 15 de Noviembre de 2019 comenzó la aventura: desde Victoria Coach Station arrancaba el viaje en un National Express.

      Me habían advertido que esperase demoras, la dueña de la casa donde me alojé a sabiendas, se ofreció de todos modos a esperarme aunque llegase tarde. Y las demoras, vaya el juego de palabras, no demoraron en llegar: en la mismísima salida de la estación el autobús tuvo la desgracia de chocar con un taxi y comenzar su retraso.

      Un viaje de casi 3 horas, con una lluvia permanente me depositó en Chesterfield bajo la eterna garúa inglesa que moja poco, pero enfría mucho, alrededor de las 23 horas. La idea era conseguir un taxi pero no había ninguno a la vista, y Uber parecía no existir en estas latitudes. "The Real England" me dijeron cuando se enteraron que iba para estos lados.

      Sin perder tiempo, comencé la caminata, no quería hacer esperar a Sarah, una docente madre de familia que me había avisado que me esperaba excepcionalmente porque era viernes, que si fuera otro día no podría hacerlo.

      Meta a paso rápido con el GPS en la mano bajo la lluvia, atinando los giros correctos esquivando borrachines que salían de los pubs donde solo expiden cerveza.
       
      Las calles se convertían en oscuras, y poco a poco fuí perdiendo precisión de la ubicación, en un momento el camino me enviaba por un pasadizo que no lograba ubicar, hasta que un letrero bastante oculto citaba "Pedestrian Path" (paso peatonal) a las orillas de un arroyo que fluía alimentado por las lluvias de los últimos días.

      Al frente la oscuridad total, pero yo me metí igual, sin saber si lo que pisaba era barro u hojas empapadas. Camine y caminé, el GPS marcaba que era el camino correcto. Me embebí entre los árboles, la oscuridad, los parques y la soledad de la noche. Mucho más allá, la barriada. Media horad de caminata bajo la no molesta lluvia me dejaron en la puerta de una hermosa casa de familia donde me esperaban con un te caliente para matar al menos el frio.
      Descansé casi sin creer que finalmente, tras esa locura estaba en esa pequeña y distante ciudad que desde Argentina veía con anhelo de visitar. Algo tan simple, una pequeña en el medio del Derbyshire (la Comarca), me estaba llenando de alegría.
      La mañana siguiente, durante el desayuno charlamos con la familia y al respecto del motivo de mi visita, entre incredulidad y comprensión, empatizamos y me desearon lo mejor.
      Al rato me propuse salir a recorrer un poco la ciudad, en vísperas de encontrarme con el responsable de Media y Comunicaciones del club, Nick Johnson, que me esperaba a las 13 en el Proact Stadium, el nuevo estadio del club.
         
      La ciudad era mucho más grande de lo que esperaba, cada caminata requería desplazamientos de al menos 30 minutos, y el clima no ayudaba. Mi llegada al estadio no fué la que hubiera imaginado, la lluvia y la niebla quitaban el encanto, pero, después de todo era la imagen de Inglaterra, pura y cruda.

      Busqué abrigo en el Shop, de donde quería llevarme todo. Conseguí mi ansiada camiseta, mi bufanda y un pin de recuerdo: quería eso desde hacía tantos años!

      Bajaron a mi encuentro, me dieron un pase de prensa, un voucher para comida, y me invitaron a las oficinas. Me explicaron como procedían durante el día de partido, no mucho que envidiar a lo que hacíamos en Español (bastante orgulloso de haber sido parte de eso), pero mucho más profesional: gente de traje, cumpliendo sus roles, algunos filmando, otros sacando fotos, otros encargados de las redes sociales, otros de la actividad del estadio, otros la voz del estadio. 

      Casi que a cada uno de ellos podía encontrarle un parangón con los personajes del Estadio España.

      Cuando el partido se aproximaba, me invitaron a la zona de prensa, y vi el partido junto a los periodistas que seguían el evento. Me hicieron una nota para el club, desde luego les parecía curioso que alguien desde Argentina viniera a verlos, mi historia generaba cierta empatía.
      En el estadio previo a los partidos se lleva a cabo un evento llamado Hospitality, donde los socios pagan para tener una comida especial, un espectáculo al cual cortan para ver el partido y siguen. Todos se visten paquetes para la ocasión, la sección de platea estaba llena, el resto del estadio no tanto. Es un momento difícil del torneo, no levanta cabeza el equipo y se jugaba contra el último de la tabla.
      En el partido, el primer tiempo fue muy malo, dos jugadas de gol del rival, una muy buena abrió el marcador y un descuido les permitió ampliar la ventaja.
      En el segundo tiempo, un triple cambio, al mejor estilo Championship Manager, hizo cambiar la cara del equipo y comenzó a empujar, un golazo descontó pero otro descuido provocó un penal para la visita que se puso 3 a 1 arriba, para el delirio de sus casi 100 hinchas que vinieron desde Chorley solo para ver a su equipo, el último de la tabla, que estaba consiguiendo su segunda victoria casi en medio torneo.

      Chesterfield logró descontar una vez más y con fuerza intentó hasta el final pero no le alcanzó. La gente abucheó al equipo, y los que tenían su evento de Hospitality, se volvieron al salón para seguir ahogando penas bebiendo y comiendo.
      Para ellos fue un día triste, en parte para mi también, pero en el fondo me llenó el alma haber viajado hasta esta pequeña ciudad solo para ver este partido, tal vez, no el mejor espectáculo, pero me permitió estar ahi, en las tripas del estadio, viendo cómo se vive, aprendiendo cómo lo llevan desde una Sociedad Anónima Deportiva humilde, cómo la gente de una ciudad respira su equipo y como un campo de 5ta división está en perfecto estado, cómo dos personas pueden mantener una entera estructura de prensa con la ayuda de voluntarios y estudiantes, como se cuenta con equipos profesionales para seguimiento de jugadores, y cómo, por más que se haya perdido y estemos tan bajos en el escalafón de equipos, se hacen ruedas de prensa, siempre.
      Mi día terminó agradeciendo a las partes que me permitieron estar allí, brindando en un bar repleto de memorias, y con un check más de un hito  personal logrado en la vida, uno de esas cosas pequeñas y sencillas que me llenan de satisfacción poder cumplir.
      Tal vez muy pocos lo entenderán, pero para mí, ha sido un sueño hecho realidad, y por suerte las personas del club que me recibieron lo comprendieron y empatizaron con mi causa.

      Mientras tanto, de turismo, realmente he hecho poco, el foco de mi visita era completamente otro poco. 

      Quedará para la próxima recorrer alguna de las bondades de Derbyshire que invita a hacer recorridos de a pié, por lo que hay que definitivamente preparado, el clima en el interior da muchas sorpresas.

      Un domingo lluvioso, de esos que el agua definitivamente moja, tras el desayuno, me despedía de la pequeña Chesterfield. Sarah se ofreció llevarme a la estación para evitar que me empape, con su hija de camino a la iglesia me dejaron y me despidieron con los mejores augurios y bendiciones. 

      Mi recorrido me dejaría en Manchester para dar unas vueltas y trabajar al día siguiente.

          

      Todas las fotos AQUI o sígueme en el feed de @escepticoobservador

      Chesterfield, de un juego a la realidad

      lunes, 25 de noviembre de 2019
      Todo comenzó hace muchos años, cuando en algún momento, en aquellas primeras PCs propias con las que pude interactuar en casa, tuve la sue...
      Es el título de una mítica canción de The Clash, un fiel reflejo de lo que es la cultura musical de la ciudad, el espíritu (que seguramente mi amigo Langalay me sabría describir con mucho más precisas palabras).

      En el tiempo que llevo en esta ciudad me sigo preguntando cómo ha ocurrido esto? Me encuentro viviendo en una de las ciudades más importantes del mundo, aún así, una de las que jamás habría imaginado, no estaba siquiera en mis planes.

      Soy de la idea que a veces las cosas que se dan en la vida hay que tomarlas cuando aparecen las oportunidades, incluso cuando no te las esperas y no cierran del todo.

      Me dejé llevar por la ocasión y acepté el desafío de embeberme en una ciudad que había visitado en modo turista hace casi diez años, y un día, casi sin darme cuenta, amanecí en la no tan gris Londres.

      Antecedentes en la ciudad

      Aquí el relato de mi primera visita a Londres

      Repasando aquel post, me sorprendí al leer el comentario de mi amigo Rodrigo reflejando algo muy certero: en Londres hay tanta gente de tantos lados que es muy difícil dar con la cultura propia del sitio. A estas alturas todo está mezclado, como en tantas otras ciudades, pero pareciera que aquí es aún más marcado.

      Mi respuesta en aquel entonces, como se puede ver en el comentario, afirma que que uno no conoce un lugar sino hasta que vive en él, y eso es algo difícil, sin dudas, no tenemos la oportunidad de vivir, mamar cada lugar en el que vivimos, muchos siquiera podemos decir que nos mudamos de barrio, u otros con orgullo simplemente se enorgullecen al decir "vivi en este lugar toda la vida", ya sea por la no necesidad de irse o simplemente por no haber podido.

      Al respecto, allá lejos y hace tiempo también escribí un post al que titulé La contrastante visión del habitante en el cual hablaba de lo diferente que es ver un sitio en modo turista que estar allí.

      Aquí el post sobre la vision del habitante

      Sigo pensando de la misma manera, un lugar se lo conoce viviendo en él. No existe siquiera la proximidad del "vive tal lugar como si fueras un local" cuando viajas apenas una semana sin responsabilidades, te levantas a cualquier hora y no tienes horarios.

      Cambia la percepción notablemente cuando la rutina te envuelve y te reclama, te exige que sigas adelante para poder mantenerte. Así que intentaré en los párrafos siguientes darles mi parecer sobre este tópico.

      Primera impresión

      Sin más preludios, aquí me encuentro viviendo una experiencia que emergió casi de la noche a la mañana, o más bien de una semana para la otra, en Londres.

      El motivo de mi estadía es meramente profesional. No estaba en mis planes mudarme aquí, ni siquiera me lo había planteado, y cuando comencé a compartir con amigos que estaba en estos lados, lo primero que recibí eran frases del estilo "como te envidio" o "la mejor ciudad del mundo para vivir" o "mi sueño es vivir en Londres".

      Entonces, me percaté que todos ellos maman la ciudad tras haber leído o visto sobre ella o, los mas suertudos, han podido visitarla por unos días.

      Pues bien amig@s mí@s, la cosa es que como en todos lados, Londres muchas facetas,  definitivamente para el turista, que los hay y a montones, ofrece una fascinante realidad, que contraste un poco con la del habitante que ha de ir y trasladarse a diario para llevar el pan a la mesa.

      Antes que te empieces a despotricar, quiero dejar en claro que con esto no quiero decir ni que es mala ni que es buena. 

      Londres es una de las ciudades más importantes del mundo, capital del mundo financiero, aquí hay millones por las calles y se nota el poder adquisitivo, el Reino es poderoso, y su gente tiene muy arraigada la identidad británica. Pero también hay mucha gente fuera del sistema, debido a los altísimos costos que implica mantenerse en esta ciudad.

      Voy a tratar de dar datos más precisos, números, para que comprendan a lo que me refiero.
      Aquí viven más de 8 millones de personas, bastantes más que en Barcelona, Madrid y roza lo que hay allá abajo en Buenos Aires. Muchos de estos habitantes se mueven a diario a horas pico entre sus localidades remotas, a la "city", el microcentro, el núcleo del mundo financiero y comercial del Reino.

      Para los que venimos de una mega metrópolis como Buenos Aires no parece raro lo que digo, si estás acostumbrado a ir y venir al centro, esto no es muy diferente al lio que vivirías para viajar a tu oficina en micro centro. Seguramente medios de transporte sean más modernos acá, pero creeme que vienen colapsados en esas horas. 

      La gran diferencia entre Londres y Buenos Aires es ese sentido, es que el transporte está muy organizado pero está al límite pese a contar con una red super amplia con variedad que van desde Bus, Overground, DLR, Tren de cercanías, Underground, Taxi, Uber y Bicicletas. Les aseguro que se viaja apretado, incomodo y mal. El tráfico es caótico, pero propiamente por la cantidad de gente que hay.

      Me pueden preguntar por qué comparo a Londres con Buenos Aires si allá abajo estamos en el quinto infierno en tantos aspectos. Pues estoy comparando a modo metrópolis, creo que son tan parecidas que sorprendería a muchos.

      Como tal metrópolis, ambas tienen una gran y enorme diversidad cultural, de espectáculos, gastronomía aunque desde luego Londres le pasa el trapo a la Reina del Plata en la cantidad de oportunidades que ofrece y en las latitudes de las cuales se acercan a ella quienes hoy la habitan.

      Muchos mamaron de Londres, Manchester y Liverpool la cultura musical, no hay dudas que en ese sentido, tiene mucho para dar. La movida cultural y  underground es extrema, siempre aparece algo para ver o hacer en ese sentido y se encuentra uno ante una banda que tal vez años más tarde explota en los charts, se cruza con clubes míticos donde tocaron bandas como The Clash, o antros donde el techno comenzó a emerger de los submundos. Se cruza con obras de teatro legendarias y con museos que debieran ser de visita obligatoria para todos los habitantes del mundo.

      Londres es eso: ir y venir, gente posh, gente out, underground, punk, techno, drogas, delincuentes, inmigrantes de todos lados, realeza, coches que valen más que tu casa, transporte caro, días mutantes, y comida con todo tipo de colores que viene de cualquier lado menos del propio reino.

      Y mi intención en todo este lío es mostrarte algo de esa otra cara.

      Ritmo citadino

      Por diversos motivos ajenos al relato, solo voy a decir que desde que llegué estuve por 4 barrios diferentes, bastante distantes uno de otro, lo cual me permitió captar bastante del feeling de la ciudad.

      Comencé unos dias en West Northwood, luego fuimos unos días al "under" cerca de Ladywell en Lewisham, un suburbio algo mas picante si se quiere y se notaba en el ambiente. Pasamos a West Brompton, bastante bien, el barrio de lujo, a pasitos de Stamford Bride una de las zonas más caras de Londres. En última instancia, estoy explorando los confines de Southwark, más precisamente en Bermondsey donde espero quedarme al menos unos meses más.

      El primer día para ir a la oficina en Farringdon, pleno centro, salimos con tiempo, llegamos a la estación de Tulse Hill a tomar el tren, el andén estaba vacío. Genial, hasta tomamos un café ahi mismo.

      A medida que se acercaba el siguiente tren, el andén se iba super poblando y cuando llegó la hora de acceder a alguno de los 12 vagones, hubo que correr por las puertas porque no cabíamos en ninguna.

      Viajando apretado esa mañana, la siguiente, y la siguiente hasta ir encontrándole la vuelta al horario. Tuve que desempolvar todos mis recursos y recuerdos de la jungla porteña para poder tratar de sobrellevar esa situación.

      En la primera semana, recuerdo haber quedado con un amigo argentino que vive por aquí, encontrarme a la salida del trabajo, en las afueras de camino a casa, y al momento de entrar al metro había una horda de gente haciendo cola, no cabía un alfiler, el underground estaba cerrado por algún motivo, y la gente seguía llegando y agolpándose en la puerta, como zombies, uno detrás de otro, seguían llegando y no se movían. Noté que me estaba dando una especie de ataque de pánico por la cantidad de gente que se iba amontonando. La misma escena había visto por la mañana y la evite saliendo de la estación y buscando otro camino, saliendo a la fuerza entre la gente que seguía llegando y amontonandose. 

      Por las calles, la gente va a un ritmo superlativo. Apretados en el metro, sacan un kindle y se ponen a leer (quién puede concentrarse así?). En la calle mirando el teléfono te atropellan, se amontonan, si te descuidas, en el metro si ven un hueco saltan y se meten apretados como sardinas, tienen una habilidad contorsionista incorporada que les habilita acomodarse en posiciones increíbles.

      Se dice que a los londinenses les gusta hacer cola, y tiene sentido, donde vayas hay cola de gente en la ciudad, los imagino resignados en ese sentido.

      Caminan rápido. Comen rápido. Beben rápido. Hacen todo de parado, o caminando. En eso no puedo dejar de admirarlos, no comparto el ritmo, pero, es admirable.

      Transporte

      Como ya creo haber dejado claro, el transporte a hora pico colapsa. Los primeros días no entendía por qué los compañeros de trabajo me decían que no les gustaba viajar en el Underground.

      La primera mañana desde Bermondsey, me paré frente a la marca de "puerta del vagón" que hay en las estaciones, previo hacer cola, porque la gente se posa correctamente haciendo cola a los costados para que los que están dentro puedan salir, mientras que cuando para el tren, hay un empleado que grita por los altoparlantes que entren rápido y que atrás de ese viene otro tren (lo que no dice es que seguramente venga igual de ensardinado).

      No lograba hacer el hueco para entrar, por lo que debí dejar pasar 5 o 6 trenes hasta que dije "basta" y salté como pude en un hueco que encontré y al momento de cerrarse las puertas, logré girar mi cuello para que no me golpee. Por suerte mi trayecto es de solo una estación para conmutar.

      Los días subsiguientes, me acerque 5 o 10 minutos antes a la estación, no voy a decir que viajo de lujo, pero al menos puedo subirme al primer tren.

      Esta situación fomenta que muchos opten por ir corriendo al trabajo, o bien en bicicleta. En el centro se va a ver manadas de ciclistas de todas las variedades, algunos con maquinas super profesionales, otros con bicicletas sencillas plegables (porque no las pueden llevar en el tren si no son plegables) escurriéndose entre los autobuses de dos pisos y un tráfico bastante voraz.

      Por otro lado, aparecen personajes corriendo con la mochila puesta, pantalones y remeras cortas, lo cual entiendo que lo que hacen es ganar tiempo y hacer ejercicio, pero, la mochila a veces con la computadora, y abajo de la lluvia, creo que me faltan un par de escalones para llegar a ser tan pro.

      El clima es lo de menos

      Muchos pueden decirte que en Londres llueve siempre. No es así, hoy me he pasado el día disfrutando de un sol brillante y hermoso, que no mitiga el frío pero que da gusto.

      Pero también puede ser que llueva, esporádicamente durante varios períodos del día, que salga el sol en otros, que amanezca soleado y se ponga negro al mediodía, para ponerse soleado de nuevo al atardecer y regalarte unas vistas propias de instagram (claro, porque es lo que está de moda no?).

      Pero también, como ayer, puede que amanezca gris, negro, con nubes bajas, bajísimas, y no deje de llover un momento en todo el día. Por suerte, es lluvia fina, garúa, por momentos mas leve, por momentos mas intensa, que permite salir sin paraguas. Sigo manteniendo la marca: llevo 5 años en Europa y no he comprado paraguas!

      Mantengo firme mi opinión de que no hace frío, solo hay la ropa inapropiada.
      A veces llueve con sol

      De todo, por aquí y por allá

      Si hay algo que tiene esta ciudad es variedad. Hay tanta gente, de tantos lados, que es muy fácil encontrar lo que uno necesita.

      Comida

      La ciudad tiene cientos de locales de comida de todas partes del mundo, con lo cual si no te gusta algo, lo encontraras en otro. Es cuestión de buscar. 

      En cuanto a la gastronomía, es mundialmente sabido que los ingleses no se caracterizan por tener grandes platos, pero todo esto se complementa con una enorme variedad de platos provistos por los extranjeros que populan las calles y dotan a la ciudad de sabores. Comidas a base de arroz especiado, curry de todas las variedades procedentes de las viejas colonias inglesas en Asia son hoy por hoy el común denominador, casi que superan al afamado Fish & Chips inglés.

      Ante mi pregunta de comida típica inglesa, desde luego el anteriormente mencionado apareció primero, y mencionaron el Cornish Pasty que básicamente es una gran empanada. 

      También existen variantes de steaks y barbacoas, que no distan mucho de lo que ya conocemos de otros países pero al menos le dota de algo de carne a la dieta.

      Y si carne es lo que quieren, no les va a faltar la cocina argentina, aquí ya he tenido ocasión de visitar La Patagonia, un bodegón argentino llevado adelante por un parrillero cordobés hincha de Belgrano de Córdoba, su mujer del barrio de Flores, que vivía en Eva Perón y Varela antes de venirse para estos lados. También me encontré con una parrilla al paso llevada por un parrillero de Villa Urquiza en el Lether Lane Market, uno de los tantos mercados que hay por la zona de Farringdon al mediodía, donde los trabajadores de las oficinas se agolpan a comer.

      Otro detalle que destaca en la ciudad es que pululan estos tipos de mercados que parecen ser alternativos, pero de improvisados tienen poco. Aparecen lugares muy pintorescos en medio de manzanas en lo que tal vez fué un terreno baldío o una ex fabrica que se remodeló y reconvirtió en un lugar de ocio, comidas raras, terminación pulida y como siempre, cerveza.

      Cultura

      Admito que parte de la cultura es la comida, pero también existe una diversidad de eventos relacionados a cada colectividad embebida en la ciudad.

      Gran cantidad de espectáculos teatrales, es uno de los platos fuertes de la ciudad, sumado a la gran cantidad de recitales y conciertos que se suceden uno detrás de otro.

      Hay barriadas con su encanto con sus eventos, muchos seccionados por el origen de los residentes. Brixton, Campden Town, Nothing Hill cada uno tiene un origen tradicional y su antecedente musical, que se ve afectado por la oleada bohemia y consecuente gentrificación y explosión turística por su cercanía con la city.

      Además como si fuera poco, uno de los beneficios al visitante de Londres es que todos sus museos son gratuitos, algo realmente impagable a estas alturas con los precios que se manejan en la ciudad. Aquí les dejo una lista (no necesariamente es la definitiva pero es una buena punta de que se pueden pasar una vida recorriéndolos).

      Deportes

      No esperen que siendo Inglaterra donde nació el fútbol, hable de otra cosa.

      Tiene una de las federaciones y ligas más organizadas del mundo con mayor cantidad de clubes compitiendo. En la ciudad capital existen tantos equipos y estadios, casi como en Buenos Aires, solo que estos no tienen alambradas y no se caen tristemente a pedazos, lo cual le quita ese encanto que tiene nuestro precario fútbol de ascenso.

      Es cuestión de elegir una fecha y encontrar algún partido, si no se es muy pretencioso con el equipo a ver, seguro hay opciones.

      Al momento de escribir, tenemos todos estos equipos en la Premier League: Arsenal, Tottenham, Chelsea, Crystal Palace, West Ham (que juega en el London Stadium que se hizo para las olimpíadas). 

      Mientras que en la Championship, la segunda division inglesa, tenemos a mano: Queens Park Rangers, Brentford, Fulham (en lo que es uno de los estadios más caros del mundo por su ubicación), Charlton Athletic, Millwall (el de los hooligans mas "peligrosos" dicen) y si vamos más abajo tenemos AFC Wimbledon, Leyton Orient, (un equipo cuya historia me llega muy de cerca por su casi desaparición), Barnet y tantos otros que seguro me estoy olvidando.

      Y estoy tomando cartas en el asunto para que no falte material de Pasión de Multitudes.

      Algunos consejos

      Para el visitante hay decenas de páginas con consejos de cosas para hacer en la ciudad. Es una jungla enorme, con tanta variedad de cosas para hacer que si venis unos días, centrate lo mejor que puedas para optimizar el traslado y lograr ver todo lo que tenías en mente.


      Para una lista genérica de cosillas para hacer en una visita, les dejo de la mano de los amigos de Mochileando por el Mundo.

      En este caso estoy un tanto complicado, porque no vine a hacer turismo sino directamente a vivir en la ciudad, aunque desde luego busco sacar provecho a y conocer cosas que me quedan pendientes y que me motivan hacer.

      En lo personal trataré de visitar algunos museos, ya he ido al RAF Museum a ver muchos aviones y al último Stukka que queda en el mundo, y seguramente trate de invertir horas en el British Museum, ya que en su momento me quedé con las ganas de ver más material histórico. 

      Como quedó claro en la sección anterior, intentaré ver partidos de fútbol y deslumbrarme de la organización.

      Y visitar los clubes (por esto me refiero a discos, antros, como quieran llamarles) más míticos que tenga a mano (Ministry of Sound, Fabric, Printworks, Shoom, Brixton Academy, entre otros) ya que aquí tengo posibilidad de ver muchos Djs de estilos que en Barcelona no llegan, y vamos que esta es la ciudad donde nacieron bandas míticas y clubes alternativos con mucha historia, la lista que puse es corta, pero que se puede extender ante las sugerencias.

      Al margen de cual sea tu plan para vivir Londres, tene en cuenta estos datos:

      Transporte

      - Hay cinco aeropuertos, y si te parece barato el pasaje, el medio de transporte más rápido suele ser el Underground a Heathrow (el más grande de todos), y para Luton o Gatwick recomiendo usar el tren y el costo no baja de 15 libras.

      - Podés encontrar traslados baratos desde los aeropuertos con Easy Bus o National Express, pero hace a la idea que vas a tardar mas de hora y media en los traslados.

      - Recomiendo sacarte una Oyster card, cuestan 5 libras en las máquinas expendedoras y si la devolvés al irte te los reintegran. Tené en cuenta que las tarjetas Oyster son solo válidas en Londres, y los aeropuertos de Luton y Gatwick están fuera de zona! Te van a cobrar un extra si la intentás usar.

      - Si vas a estar unos dias, y pensás moverte bastante, recomiendo ampliamente pagar el Weekly Ticket para dos zonas. Cuesta 35 libras y te aseguro que sale a cuenta si estás mas de tres días viajando de lado a lado.

      - Si no llegaste a sacar una Oyster, no te preocupes, porque ahora podés pagar directamente con contactless en los molinetes.

      Cambio de moneda

      Uno de los problemas en UK es el cambio de moneda, no solo porque es mas caro que otras monedas, sino porque todo es caro de por sí.

      Pero hay algo que corre a favor y es que (prácticamente) en todos lados podés pagar con tarjeta. Llevo más de un mes y no he usado efectivo.

      Si venis con cuenta en Euros, te recomiendo ampliamente que saques una tarjeta virtual para favorecer en el proceso de cambio. Obtenerlas es muy fácil y redituable, las tasas de cambio son correctas y no te cobran por operar en el extranjero.

      En lo que llevo de estadía he estado usando inicialmente Transferwise, que era una tarjeta que ya tenia y había usado en mis viajes a Turquía, Suecia y Dinamarca sin problemas, además que es muy bueno para transferir dinero entre países y cuentas.

      Obtén tu cuenta Transferwise

      Pero dado que estoy realizando gastos que luego he de rendir, no quería mezclar las cuentas, y decidí probar con Revolut que uso a diario con mis gastos que luego he de rendir a mi empresa. He de decir que las tasas son fenomenales y es muy práctica.

      Prueba sacarte una tarjeta Revolut

      Para que tengan una referencia, en cualquier gasto que he hecho con mi tarjeta española, lamentablemente el banco emisor me cobra no solo el cambio sino una comisión por gastos en moneda extranjera que ha llegado a ser de hasta 1€ lo cual me parece un abuso. Usando los métodos anteriormente mencionados, logro evitar esos abusos.

      Alojamiento

      Acá depende puramente del presupuesto, y del plan que tengas. Si buscás estar unos días, opciones mas o menos caras no te van a faltar.

      Tu alojamiento con hasta 15€ de descuento en Booking

      Si tenés que buscar quedarte por más tiempo, ahí te recomiendo primero zondear con amigos que ya estén acá o hayan pasado por esta experiencia y te puedan dar una guia, o un contacto. El mercado esta saturado de oferta y de demanda, lo que hace que haya precios exorbitantes.

      Desde el vamos, mentalizate a la idea que vas a pagar por una habitación lo que en Barcelona pagás por un departamento entero. No te espantes, es lo que sale y tu sueldo lo cubrirá, porque si querés buscar algo por tu cuenta, te van a pedir el ADN de tus ancestros.

      Las páginas que recomiendo son Spareroom, GumTree, LondonShare y RightMove.

      Hay que tener paciencia, ir a entrevistas, convencerlos de que eres buena persona y que los vas a ayudar a lavar los platos.

      Atento también que existe un mercado informal de renting de casas y habitaciones, por lo que reitero que la fuente de verdad suelen ser los contactos y amigos.

      Mi reflexión hasta acá

      Si repaso todo lo dicho más arriba, casi que hasta me sabe mal porque pareciera que los estoy desanimando de venir. Realmente no lo hago, de hecho tienen que venir, si no conocen Londres, deben venir, es una gran ciudad para visitar con cientos de atractivos. 


      Quien se atreva a decir que esta ciudad no tiene mucho para dar es un necio. Digo esto siendo que aún no termino de convencerme de lo que veo alrededor, pero, todavía queda mucho por aprender!

      Y si quieren venir a vivir, por qué no? Solo estén preparados, el ritmo de la ciudad es intenso. Tal vez yo me había desacostumbrado a vivir en la locura citadina de una metropolis. Tenía mis viejas impresiones de turista, y escribo esto para evitar el shock tal vez.

      En el fondo, el ser humano es maravilloso porque se acostumbra a todo, a lo bueno, todos nos acostumbramos fácil. Siendo lo que uno considera bueno, muy propio. Pero también nos acostumbramos a lo malo, simplemente, nos adaptamos, mutamos y seguimos adelante.



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      London Calling

      lunes, 11 de noviembre de 2019
      Es el título de una mítica canción de The Clash , un fiel reflejo de lo que es la cultura musical de la ciudad, el espíritu (que seguram...