Bufen vents de canvi a Catalunya

Vientos de cambio se oyen, vientos de cambio murmuran alrededor. Es el otoño que puja por entrar en su ciclo, que trae sus nubes y sus lluvias, y en sus ráfagas traerá consigo una nueva realidad, un proyecto de vida que dará sus primeros pasos y se irá haciendo camino al andar, después de tanto esperar, ya no habrá distancias por vender y la imaginación será ya una realidad. En nada llega, con esos cambios, llega ella volando, escondida en una nube, cuando quiera darme cuenta la tendré a mi lado y de ahí en adelante seremos dos, para todo, para lo bueno y lo malo, para lo que toque lidiar.

Pero en estos días los vientos también se sintieron en otros ámbitos, son unos vientos más fuertes, unas ráfagas menos dóciles, de esas que sacuden ventanas, que enroscan la ropa tendida en el terrado, esos vientos que hacen resonar las banderas que flamean en los mástiles a lo alto de los edificios y se lucen en muchos balcones de la región, las esteladas que representan separación, unas ráfagas que reflejan el deseo de alejarse, de dividir y volver a nacer.

Este mes de septiembre ha sido muy cargado de eventos en lo que refiere a la región Catalana y desde luego a Barcelona, su capital, su ciudad condal. El 11 de Septiembre no es un día más en esta región, y puntualmente este 11 de Septiembre hubo vientos que se hicieron sentir, casualmente con un día caluroso y soleado, pero el viento se notaba en las calles.
El 11 de Septiembre de 1714 representa la capitulación de Catalunya en las Guerras de Sucesión y su anexión a reinado de Felipe V, y desde ese entonces la región pasó a ser parte de una corona mayor, de la cual era aliada previo a la muerte sin descendencia del rey Carlos II. Y es por ello que ese día se celebra el Día de Catalunya, o más bien, la Diada de Catalunya. Casualmente la máxima autoridad militar catalana durante la resistencia y al momento de su caída, Rafael Casanova, es considerado un héroe dentro de los anales de la historia de la comunidad, y pasó sus últimos días aquí a unos pocos metros de donde escribo, en Sant Boi de Llobregat, pero desde hace unos años el acto principal en la diada a donde concurre el President y las mayores autoridades, se hace en un monolito en el centro de Barcelona, aunque desde luego aquí también llegan las ofrendas.

Este año, no creo que por casualidad, la diada coincidió casi con el inicio de campaña para las elecciones autonómicas en Catalunya, por lo que un acto masivo, con millones de concurrentes que llegaron de todas partes, algunos por sus propios medios, otros en autobuses y transportes organizados, para manifestar su deseo de obtener "independencia", con el lema de crear una Via Libre (no creo que sea casualidad que la página de la organización esté solo en catalán o inglés) a lo largo de la Avenida Meridiana, se congregaron cientos de miles de personas, hay quienes dicen que se llegó a superar el millón. Realmente no puedo discutir números pero si puedo admitir que había muchísima gente, todos con su camiseta blanca que la organización se encargó de distrbuir y hacer llegar, cada uno con un sector determinado en el gran corredor hacia "la libertad". Muchos jóvenes, gente de mediana edad y no tan mediana, familias y niños enarbolando esteladas por doquier, con comida, bebida, pic nic y música, era una fiesta realmente, todo muy organizado, solo colapsaron los servicios públicos de la ciudad en el traslado de la gente.

Me acerqué a observar todo este fenómeno porque necesitaba verlo de cerca, necesitaba el sentir de la gente, contemplarlo y sacar mis conclusiones. Tratar de entenderlo, ya que el año pasado llegué esta región para la época del 9N, el cuasi plebiscito que terminó siendo un fiasco en el cual se había hecho un pseudo referendum unilateral para consultar si la gente quería ser independiente o no, y desde ese entonces, ante el fracaso de ese plebiscito, desde el Govern se insistió en convertir en plebiscitarias las elecciones autonómicas que tuvieron lugar 15 días después del gran acto de lanzamiento de campaña en el que se constituyó la Diada.

Para seguir empapándonos de Catalunya y sus sabores, colores y paisajes, el fin de semana nos fuimos a conocer otra capital, Tarragona, a menos de 100kms hacia el sur, con su capital de origen romano, los vestigios de Tarraco están repletos repleta de ruinas de antaño, con su coliseo a orillas del mar, sus vestigios de murallas y fortalezas del imperio, su acueducto que no tiene mucho que envidiarle al de Segovia con la salvedad que este no cruza por el medio de la ciudad. Este gran paseo ya no fué en solitario, este septiembre fué también especial porque ya no soy el único aventurero en estas latitudes, es claro que está lleno de ellos, pero ya tengo aventureros allegados que se sumaron, hemos sido 3 y pronto con los vientos de otoño seremos 4. Descubrimos Tarragona juntos, el clima ayudó, la ciudad es maravillosa, merece la pena dedicarle su tiempo.
Como si fuera poco, la semana previa a las elecciones, coincidió con las fiestas de La Mercé, algo a lo que ya había tenido ocasión de concurrir en mi anterior paso por la ciudad en 2010, por lo que en la marea humana que fué todo este proceso traté de mostrarles a mis compañeros de aventura recién llegados un poco de lo que conocía, fuegos artificiales y algunos de los tantos shows de estos días y logramos disfrutar de las bondades de la ciudad invitada a la celebración, en esta oportunidad, nada más y nada menos que Buenos Aires, por lo que degustamos de una parrillada que si bien no era lo mismo que las que se dejan gozar en la patria grande, a esta altura y con tanta abstinencia, fué muy valorada.



Pueden ver otros videos de la celebración en MI CANAL

Y así, apenas tres días finalizada la celebración más grande de Barcelona tuvo lugar la elección, casi plebiscitaria con una clara diferencia entre los partidos pro independencia y los que se oponían. Y la gente concurrió masivamente, constituyendo un record de afluencia a las urnas en un país donde no es obligatorio votar, alrededor del 73% del padrón se convocó a las urnas, era conmovedor ver a tanta gente mayor con bastones y sillas de rueda, andadores yendo a los lugares de votación, era evidente que sabían que en estas elecciones se jugaban muchas cosas, y les tocó la fibra, sea cuál fuera su decisión y motivación para votar por el pseudo si, o pseudo no a la pseudo independencia (perdón amigos catalanes, no se enojen por el pseudo, es que tengo que insistir en que se trataban de unas elecciones autonómicas, no de un plebiscito por más que las autoridades regidoras se hayan enfocado en venderlo de ese modo).

Y como hace años el desenlace fué un gris, que mantiene el presente catalán empantanado en un esfuerzo abrumador por seguir gestando un camino a una independencia de la cual no se aclaran muchas cosas, y el futuro incierto del proceso que sin dudas seguirá adelante, ya que los partidos que proponen la independencia han resultado con mayoría absoluta en conjunto, pero la totalida de votos obtenida por estos partidos apenas superó el 47% con lo cual queda el gris de la duda, el gris de saber que si alguien quiere algo tan importante como la independencia, el resultado debería ser abrumador. Lo cual favorece a los gobernantes de turno en seguir centrando esfuerzos en este proyecto, concentrando las miradas en ese aspecto y dejando de lado si la gestión al frente del Govern ha sido buena o mala, solo esa quimera, esa ilusión de la tan mentada independencia que me pregunto a qué mente brillante se le ocurrió sacar a reflotar, a sabiendas que con ese dulce, iban a atraer a muchisima gente. La causa "unificadora".

Aquí es donde paro, donde miro alrededor y donde analizo con visión totalmente exeterna, donde trato de dar mi punto de vista ajeno a la pelea, siendo argentino, sintiéndo un gran apego por España, por tradición, por historia y por herencia. Es muy fuerte saber que del otro lado del mundo hay tanta gente que aprecia a España como una sola, la valora y la siente como tal, pero aquí mismo, aquí dentro, haya gente que no se sienta parte de una nación, y no lo digo solo por los catalanes, sino que es un patrón en diferentes áreas.

Quiero comprender las razones, pero nadie me ha esgrimido razones históricas, si me han hablado del idioma y de la cultura propia, pero el idioma es libre, la educación y escolarización es en catala con lo cual ya no es un lenguaje en vias de extinsión que se habla en el campo o dentro de casa, a nivel cultural y de costumbres, no distan para nada de las costumbres del resto de España, tienen sus matices pero las festividades son similares, aquí habrá Castellers y Correfocs, pero en otros lados hay otros personajes tipicos. Si me hablan de la comida, es muy similar, la gastronomía española es tan diversa y delicisosa, pero las tapas es un sabor trasversal que se disfruta en todas las regiones, no por nada aquí se come pulpo igual que en Galicia. Que si los vinos, claro, los vinos catalanes son buenísimos como lo son los riojanos y los de El Bierzo.

De mis diálogos con la gente de estos lados, deduzco pues, que el gran deseo de independencia es meramente económico. Es la región más pujante de España, una de las que más genera, y el reclamo es que no dejan administrar lo mucho que genera, el reclamo es que no les llega lo mismo que ponen en la caja central, más de una vez escuché que Catalunya mantiene a los "vagos del sur" que se la pasan de fiesta. Entonces, los políticos que pregonan esta jugada, piden por la independencia, pero no explican, o al menos no me quedó nunca claro, cómo harían para administrar mejor los recursos, siendo que al poder con los "pocos" recursos que llegan desde Madrid (España) es una de las regiones más endeudadas de todo el país, siendo que es una de las que más recortes ha hecho en salud pública y siendo que su economía es dudosa, que siendo la más rica sus bonos son basura en la bolsa.

Hace unos días charlaba con un compañero y le comentaba que en Argentina la región que más genera es lamentablemente la más endeudada por sus malas gestiones, pero que genera tanto como para mantener a flote gran parte del país, y que no le reingresa el mismo porcentaje por razones obvias. Y sorprendido me decía "pero cómo es eso? es la que más genera y matiene al resto? y nadie se queja?". Mi respuesta fué sencilla: es por un bien mayor, es por el país, a nadie se le ocurriría quejarse (aunque desde luego los hay) porque el concepto de solidaridad y nación están arraigados. Argentina es un buen ejemplo de cómo en su momento, allá promediando el 1800 cuando la nación daba sus primeros pasos, la región más acaudalada, Buenos Aires, decidió ser un país diferente y hubo guerras y muchas peleas, y no salió nada bueno de eso.

Por que como bien dijo el gaucho Martín Fierro:

Los hermanos sean unidos, 
porque esa es la ley primera.
Tengan unión verdadera
en cualquier tiempo que sea.
Porque si entre ellos se pelean, 
los devoran los de afuera.



Es por ello que creo que más que buscar la separación, lo que hay que buscar es generar los cambios necesarios, que es evidente que se necesitan, y buscar y fomentar la unión verdadera. Porque siendo más pequeños, y estando más aislados, estamos más a merced de los buitres que vienen a carroñear de las necesidades ajenas, del necesitado.

Visca Catalunya. Viva España.


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