Está claro que mis obligaciones profesionales en la capital del Reino Unido no ha prevenido que me haya permitido el tiempo necesario para disfrutar de algunas de las tantas bondades que tiene la ciudad para sus visitantes.

Dado que considero la información es muy abundante para concentrarla en un post que se tornaría demasiado largo y denso de leer al visitante, he decido reducir los posts a tópicos más cortos y secuenciales para compartir con ustedes, de los tantas opciones, aquellos lugares que he visitado, con motivo de que pueda servirles para panificar su visita.

En esta primera entrega, comparto los museos a los que he podido ir y algunas referencias históricas, como así también tradición y cultura de la ciudad.

Museos

Como imagino que saben, la ciudad cuenta con decenas de museos y tiene la bondad de que el acceso es gratis, por todo lo que ya nos cobran por todo y tanto, los museos se dejan disfrutar al visitante sin costo alguno, al menos por ahora.

De todas las opciones existentes, aunque no lo crean mi primera opción fué bastante atípica ya que no se halla dentro de los límites de la ciudad y casi fuera del radar del visitante promedio. En aquella primera ocasión opté por irme hasta al Museo de la Royal Air Force en la alejada zona 4, bajando en la estación Colindale de la Northern Line.
El motivo de mi visita surgió porque meses atrás, charlando con Juan, un amigo aviador y fanático de los aviones, me comentaba que aquí quedaban algunas piezas únicas en el mundo procedentes de la Segunda Guerra, y me tomé el tiempo necesario para ir a disfrutarlas.

Es un lugar excepcional para los amantes de las bestias voladoras y sobre todo para familias. 

Pero como se imaginarán para disfrutar de las bondades de un museo no hace falta irse tan lejos, ya que en la mismísima zona central encontramos muchas alternativas que en una visita normal a la ciudad no alcanzaríamos a ver.

Desde luego el primero que puedo mencionar es el British Museum, aquel que tiene piezas históricas procedentes del mundo entero y está rodeado de polémica sobre el origen de las mismas, cuestionando muchas veces si fueron adquiridas de modo legal y si es justo tenerlas aquí en lugar de en sus países de origen. Aquí encontraremos invaluables piezas de Egipto y de Grecia Antigua, entre las más destacadas, con la imponente Piedra Rosetta en medio del pabellón que a todos encandila a su entrada.

No fué mi primera visita a este enorme lugar, ya lo había visitado a las apuradas en mi anterior ocasión en la ciudad hace ya diez años, y desde luego aquel entonces no vi ni un cuarto de todo lo que había disponible. Para que se den un idea, en esta ocasión lo visité dos veces más y aún así me quedan secciones pendientes.
Si son amantes del arte moderno, la visita al Tate Modern es impostergable, pero sepan que puede llevarles toda una tarde o un por qué no un día dependiendo de cuán detallistas se pongan. No dejen de visitar su cafetería del 10 piso que cuenta con una vista excepcional de la ciudad, tanto de día como de noche, destaca la imponente cúpula de Saint Paul's Cathedral, The Shard y el Tower Bridge.

Si prefieren arte puramente británico tienen su versión exclusivamente dedicada a artistas oriundos de las islas y sus colonias conocido como el Britain Tate, el cual no tuve la suerte de visitar pero descubrí que cuentan con una obra que me gusta mucho llamada The Lament for Icarus, es que, no puedo evitar mi fanatismo por esta leyenda.

Aunque la máxima expresión de la pintura la encontramos en la National Gallery en plena Trafalgar Square. Aquí podrán disfrutar de obras de renombrados artistas como Da Vinci, Van Gogh, Boticcelli, Michellangelo, Raphael, Monet, Picasso, mi preferido Caravaggio entre tantos otros. Asimismo, hay ocasiones en las que en la National Gallery se realizan eventos de música y conciertos también gratuitos que dan una alternativa más para sazonar la visita.
Realmente de arte y pintura no se nada, pero sinceramente las pocas veces que pude visitar museos con arte de estas características, lo he disfrutado muchísimo, y si es gratis, aún mejor!

Existe otro museo con piezas de arte, más extensamente con piezas de escultura, al cual caímos por equivocación, ya que nos confundimos y buscábamos la National Gallery en busca de un concierto, es el Victoria and Albert Museum, que se ubica a pasos del Hyde Park y a la vuelta del mítico Albert Hall.
También visitamos el Design Museum algo bastante moderno y más pequeño pero que se disfruta de igual manera. Al momento de la visita contaban con una exposición sobre la evolución de la tecnología en el diseño que abarcaba todo el edificio, junto con piezas reivindicando el valor ecológico de la manufactura y re utilización de productos.

Para el final he dejado un museo muy especial, que casualmente también ha sido el último que he visitado. Ubicado muy cerca del Victoria and Albert, ubicado en un muy bello edificio se encuentra el Natural History Museum, otra de las joyas de la ciudad donde seguramente se crucen con centenares de familias de todo el mundo recorriendo los pasillos y pabellones repletos de animales prehistóricos y no tanto, dinosaurios y piezas de todo tipo que explican la evolución de la humanidad y la naturaleza con el paso de los milenios. Simplemente el hall de entrada del edificio merece la pena la visita!

Referencias

- Los horarios de los museos son bastante cortos durante la semana, por lo que combinarlos con otras actividades se puede convertir en un arma de doble filo.

- Los planos de los museos con las exposiciones vigentes están disponibles en internet. Para optimizar las visitas es siempre recomendable tener una idea de qué se quiere ver y donde está ubicado.

- Teniendo en cuenta que Londres tiene un clima muy cambiante y la lluvia está a la orden del día, los museos se convierten en un gran refugio para la lluvia.

- Otro detalle no menor es que, suene como suene, tienen la bondad de contar con baños gratuitos que permiten al visitante revitalizarse en caso de tener una urgencia en su paseo por la ciudad (o como yo le digo, hacer un "level up")

Tradición y cultura

La tradición se mezcla con la cultura en algún punto muy fino donde la sociedad termina aceptando cosas que suceden tradicionalmente como parte de su cultura arraigada.

Si hay algo a lo que los ingleses se apegan mucho, es a las tradiciones. Entre ellas, desde luego, está la de la cerveza, como la del té. Quieran o no, son tradiciones arraigadas que forman parte de la cultura inglesa a esta altura. 

También podemos mencionar el fútbol como parte de su cultura, pero para ello dejaré un post especial.
Culturalmente hablando, la ciudad es un arcoiris, un varieté de alternativas, por su gente y por su florecer de contenido, a veces, tal vez venido a menos en los últimos años según la visión de algunos críticos, pero de aqui han salido bandas como Los Rolling Stones, Pink Floyd, The Who, Led Zeppelin, Coldplay, Jamiroquai, Blur, Amy Whitehouse, David Bowie, The Clash por no decir The Beatles y todas las cosas que crearon en Londres!!! Entre tantísimos otros, cuyo legado se respira en los antros que pululan en barriadas populares como la Brixton Academy, o pubs clásicos de Camden Town como the Hawley Arms o Electric Ballroom que los famosos artistas supieron frecuentar o incluso muchas bandas ya consolidadas grabaron allí mismo discos.
Tanta es la influencia cultural de Londres que forjó no solo el rock y la evolución del punk, sino también de la música electrónica a posteriori con sonidos clásicos de la ciudad y sitios míticos como Fabric.

Pero también en el plano cultural, cabe destacar la extensa oferta teatral con la que se encuentra el transeúnte. Obras míticas que permanecen durante años expuestas al público como Les Miserables incluso Harry Potter destaca con una caracterización que ocupa toda la fachada del Palace Theatre, lugar donde muchos fans se acercan simplemente a sacarse una foto.

Arraigo y tradición por otra parte es lo que encontramos en la aceptación de la estructura de la familia real como parte indiscutible de la vida de los británicos. No encontré a nadie que discuta a la reina, aunque desde luego se hacen bromas sobre la familia y algunos de los fantasmas que sobrevuelan a la casa real con algunas de las ovejas negras familiares.

En este sentido, tradiciones casi milenarias como el famoso Cambio de Guardia del Palacio de Buckingham que atrae a miles de turistas cada vez que ocurre.
Algo aún más antiguo pero menos conocido y bastante exclusivo es la Ceremonia de las Llaves en la Torre de Londres, que se celebra hace 700 años de manera ininterrumpida (salvo en ocasión del bombardeo a la ciudad en la Segunda Guerra por una noche) y a la cual tuve la suerte de poder asistir.

Y cuando hablo de suerte, definitivamente es suerte. Para este evento solo pueden asistir entre 15 y 20 personas por noche, ocurre cada noche a las 19 horas en la mítica Torre de Londres, allí donde se guardan las joyas de la corona y donde fuera decapitada, entre tantos otros, Ana Bolena. Para este evento hay que inscribirse y chequeando el calendario solo habia sito para 1 persona, el 8 de enero de 2020, y los próximos 10 meses en el calendario aparecían completamente ocupados! Si esto no es suerte, no se como llamarlo yo!

Y ya que estamos en el Tower of London, su aliado insoslayable en la vista es el famoso Tower Bridge, el cual es un símbolo de la ciudad. También puede visitarse, pero otro de los eventos tradicionales y que pocos tienen en cuenta es verlo levantado, ya que este coqueto puente se levanta en diferentes horarios para dar paso a barcos que saludan a su paso.

Para dar un cierre a eventos tradicionales, la vida de pubs, el famoso pub crawl es inevitable y es parte insoslayable de la vida de los ingleses.

A las 5 PM es cuando comienzan a pulular visitantes, especialmente de miércoles a sábado, aunque en este día es cuando la bebida circula desde más temprano.
Los pubs son tradicionales, ofrecen sus Pale Ale con Pies o Scottish Eggs para quienes el estómago les pide algo para acompañar la bebida, pero sobre todo son el lugar de encuentro, donde el silencio se convierte en griterío, la solemnidad inglesa se va al tacho en los pubs, no dejan de ser elegantes pero unas cuantas pintas después, los decibelios de las charlas aturden a todos los presentes.

Es imposible citar una única fuente para mencionar los pubs tradicionales de la ciudad, porque estos cambian según el barrio, y tienen esa pintoresca apariencia con nombres tan peculiares como la referencia a escudos de armas o animales. Por citar los que he visitado, de los tradicionales, The Slaughtered Lamb quedaba a la vuelta de la oficina, The John Snow es histórico por el aporte del químico a la ciudad al identificar que la peste se propagaba por el agua, Lamb and Flag es otro de los más tradicionales, The Blackfriar que data de épocas medievales, el Dirty Dicks frente a Liverpool Street o el último en el que disfruté de una riquísima NEIPA, The Spice of Life.

No pongo las manos en el fuego por el orden, pero aquí pueden encontrar una lista discriminada por zona de los mejores pubs de la ciudad.

Esto es todo por esta entrega, para la próxima dejaré una referencia a algunos barrios y recorridos que he hecho por la ciudad.


Todas las fotos AQUI o sígueme en el feed de @escepticoobservador

Londres de museos, tradición y cultura

jueves, 12 de marzo de 2020
Está claro que mis obligaciones profesionales en la capital del Reino Unido no ha prevenido que me haya permitido el tiempo necesario pa...
En mi primera salida de la zona de confort, allá lejos hace 10 años ya, partí de la comodidad de mi desordenado país y emigré por un período a algo totalmente diferente como resultaba para mi en ese entonces Alemania, y el cambio cultural me llamó tanto la atención que me llevó a escribir un post llamado Stuttgart, usos y costumbres.

Siguiendo esta tradición, trataré de reflejar lo que viví en la estadía no tan prolongada pero fructífera que tuve en las tierras de la Reina Isabel II, una isla en la cual su núcleo se mueve y late sin ver el mar, una cultura sumamente fuerte y extremadamente orgullosa y arraigada a sus tradiciones, sin dejar de ser pujantes e innovadores a la vez.

Generalizar el día a día es de muy corto, intentaré reflejar lo que observé en mis meses de estadía y el feedback que recibí por parte de las personas con las que interactúe.

Parafraseando a un amigo italiano, uno de los 300 mil que viven en Londres, la ciudad está repleta de gente y lugares, hay de todo, es cuestión de encontrar tu sitio y acomodarte con tu gente. Y es cierto, Londres es inagotable.

Medios de transporte

Ya mencioné en algún otro post que los servicios de transporte de la ciudad de Londres son muchos:
  • Autobuses rojos de dos pisos
  • Underground o "tube", el metro o subte. Tener en cuenta que sus dimensiones varían, hay unos que parecen de juguete donde apenas entras parado y otros más realistas donde hay mas espacio.
  • Overground que no es más que un servicio de trenes de cercanías
  • Docklands Light Railway (DLR) que es otro servicio de trenes tal vez elevado que presta servicio al este y oeste de la ciudad (una especie de tranvia tal vez)
  • Trenes de media distancia y por supuesto los rápidos y de larga distancia.

A esta altura voy a decir una tontería casi, pero en todos ellos se anuncian las próximas paradas, a veces hasta de un modo incansable. Esto parece curioso, pero en mi visita a Stuttgart, allá lejos y hace tiempo me pareció una novedad fantástica y lo destaqué en el post.

A la hora de los pagos, el sistema es fenomenal, diría que lo mejor que he visto en todo este tiempo (aunque recuerdo que en Suecia también se pagaba así). Uno puede utilizar la vieja y famosa Oyster card, que es la símil SUBE o tarjeta de Madrid o Barik en Bilbao, pero ya no es necesario, ya que se puede pagar con tarjeta o directamente con el NFC del teléfono o smartwatch de preferencia en los molinetes y en las autobuses. 

Me atrevo a decir que la Oyster es una buena opción para los turistas que no cuentan con tarjeta contactless (por ejemplo, al día de hoy, muchos turistas argentinos), conviene toda la vida pagar con Oyster que ir sacando trayectos sencillos. Se saca en cualquier máquina, tiene un costo de 4.5 pounds, se recarga y es retornable, donde se recupera el saldo y el costo de la tarjeta al entregarla.

El control en las estaciones es brutal, si te querés colar, los molinetes casi que te expulsan, he visto gente queda atrapada entre ellos, y yo mismo ser eyectado hacia atrás cuando el sistema no había llegado a leer el contactless de mi tarjeta y se me cerró cuando estaba pasando.

El transporte en Londres es caro, a decir verdad es carísimo, dado que además de ser costoso el trayecto sencillo, no se puede combinar entre servicios: si uno sube al bus, y al metro, paga por los dos, y así con todo. Los cuadros de tarifas es mejor consultarlos en la página de Transport for London, allí pueden encontrar información súper útil sobre las zonas y los horarios, aunque no deja de ser engorroso a veces.

Hay que tener en cuenta que el servicio cuesta más caro en horas pico, como si se tratase de un peaje pero que la gente no puede evitar, después de todo, la gente tiene que ir a trabajar de todos modos. Este horario es de 6:30 a 9:30 y de 16:00 a 19:00. En estas horas no solo que se asume que se va a viajar como sardina, sin excepción, sino que además se paga más.

Otro factor a tener en cuenta, si pagás con un medio electrónico, es que existe el concepto de "máximos diarios" y "máximos semanales", un esquema por el cual, según las zonas por las que te muevas, una vez que llegás a ese maximo, ya no se te cobra más y podés viajar libremente. Es una buena medida, para no dejarte sin un mango en la tarjeta, pero también tené en cuenta que no es barato, aquí les dejo una pagina para calcular el travel cost y el daily cap.

El bus suele ser la opción más accesible, a razón de 1.5 pounds y se puede combinar libremente entre líneas a lo largo de una hora, pero a su vez es una de las peores opciones para moverse dentro de la city, la gente en general reniega de lo lentos que se mueven, pero más que culpa del propio bus es culpa del tránsito en la ciudad que abruma. 
Para moverse en horario nocturno y por fuera de la city para mi son una muy buena opción, y vaya que si disfruté de cruzar el Tower Bridge sentado en el asiento delantero del segundo piso.

Por cierto si te subís, y tocás el timbre, no hace falta que bajes a la puerta mientras circula el bus, si hay algo que Londres tiene mucho, además de gente, son camaras, el bus esta plagado de ellas: el chofer te va a esperar si te ve atinando a bajar, y de última, siempre podés pegar el grito, pero no arriesgues tu vida intentando bajar las escaleras con el suelo mojado tan típico de Londres.

Hablando de bajar del transporte público, la frase de cabecera en el famosa underground o tube es "mind the gap between the train and the platform" que se repite cual mantra una y otra vez incluso cuando no haya gap. En otras ocasiones, en el metro y en algunos trenes, se avisa que el último vagón queda fuera del anden por lo que te piden que te muevas para poder bajar, fiel reflejo de una ciudad que crece a más ritmo que su infraestructura que es enorme pero opera al límite.
    Pero si todo esto te abruma y mirás el plano de la red de metro no entendés nada, te digo que la solución a tus problemas se llama: CityMapper, la mejor aplicación para transportarte en Londres, y gran opción en otras ciudades del mundo.

    En lo que respecta al parque automotor, hay un poco de todo, pero en general es muy moderno. No voy a decir una obviedad: se conduce al reves, si, están como locos, pero no se preocupen, el Reino Unido es tan poderoso y tiene tanto poder adquisitivo que logra que las marcas de todo tipo preparen coches a su medida con el volante al revés.

    Encontrás desde una Ferrari bramando en el semáforo hasta un Lamborghini estacionado en la puerta de un local de comida china, y desde luego muchísimos silenciosos Tesla deambulando por la ciudad cual fantasmas sin sonido.
    Los autobuses siguen siendo rojos,  y de dos pisos, pero ya dejaron de ser los viejos pintorescos trompudos, son frontales y modernos, pero aún podemos ver que los taxis conviven con la modernidad y siguen siendo esos inconfundibles modelos ingleses, aún persisten los motorcitos de combustión pero hay una creciente camada de coches eléctricos. Es fantástico que perdure este modelo que lo fabrica una empresa cuyo único objetivo es producción masiva de estos coches (cosa bien de ingleses).

    Más allá de los taxis que son caros, aunque desconozco los precios, es habitual compartirlos, existe Uber y tiene gran aceptación pero no está falto de polémicas. Los conductores me han llegado a decir que alquilan coches por semana para operarlos en la plataforma porque les deja ganancia. Si en la calle ven un Toyota Prius al momento de escribir esto, casi seguro que se trate de un Uber.

    También para mi sorpresa hay mucha moto, pero el inglés promedio tiene motos más grandes, mientras que los scooters, de las dimensiones que sean, al momento de mi visita, iban todos con el cartel de la letra L de principiante pegado, y lo conducían pakistaníes o hindúes que se dedican a repartir comida en alguna de las tantas plataformas que pululan para este servicio.

    Comida

    La comida inglesa no se caracteriza más que por el famoso Fish and Chips, que no deja de ser un trozo de pescado empanado y frito acompañado por papas fritas, algo muy lubricante por la cantidad de aceite que trae claro.

    Así como en Alemania el Kebab se convirtió se ubicó a la altura del Currywurst como comida callejera típica, en Londres te ofrecen Fish and Chips hasta en los locales de comida turca o china.

    Lo mejor para degustarlos es irse a un negocio de barrio que solo se dediquen a vender este tipo platos, dicho de otro modo, una fritería, en mi experiencia son los mejores. Estos platos son una guarrada de colesterol, pero sinceramente uno cada tanto está bueno. Después de todo es pescado, o no?

    Desayunos

    Ahora bien, del resto del abanico tendría que empezar por el desayuno y lo primero que se me viene a la mente es el famoso English Breakfast, una montaña de calorías que incluyen salchichas, paceta, judias (porotos), huevos revueltos o fritos, papas fritas, hongos, riñón asado, pan, tomate asado, y no se cuantas variantes de calorías más. Sinceramente, lo probamos un dia y quedamos tan llenos que no tuvimos hambre hasta las 4 de la tarde.
    En mi experiencia, con la gente que interactúe, por lo que me cuentan no hacen este tipo de desayunos a diario, pese a que si se ofrece en las calles y ni hablar de los hoteles. La gente de a pié, apunta más a un sandwich o un buen porridge.

    Luego pasamos al café, y eso si que está en una etapa de explosión. Así como en Argentina están de moda las cervecerías artesanales y salen de abajo de una piedra cada dia una nueva al momento de escribir esto, en Londres está repleto de cadenas, más grandes o más pequeñas que compiten para ver cual trae el café más exótico y cual lo cocina de la manera más extraña y cual, en definitiva, prepara el mejor café. El oficio de barista pasa a ser considerado un trabajo gourmet, aunque pobre gente no la dejan ni sentarse. Y vamos que así cuestan esos cafés con toda la parafernalia.

    Almuerzo

    Como se imaginan, la hora de la comida es tempranito, tanto que en España algunos aún estarían haciendo el bocadillo de su almuerzo, porque si hay algo que en la península se hace es comer, no voy a juzgar si bien o mal, pero mucho y con calma. A las doce del mediodía a los ingleses ya les pica el bagre.
    Los mercadillos callejeros son un boom, en Argentina los llamarían "polos gastronómicos". En este caso se ubican en la calle y ni siquiera llegan a ser food trucks, son chiringuitos en la mayoría de los casos. Pululan en la ciudad y algunos están destinados al turismo y los paseantes como Brick Lane en Shoreditch, Nothing Hill, Borough Market o mismo Brixton por citar algunos y otros a oficinistas (Whitecross Lane o Leather Lane).

    En estos mercadillos seguramente algunos puestos destacan, otros muchas veces se repiten entre mercados, en mi opinión la variedad es la misma, y casi que todos los mercados lucen igual.

    En la variedad de comida callejera, destaca siempre es la comida extranjera: variedades de platos de todas partes del mundo, porque si hay algo que destaca en Londres es la variedad de orígenes y el mix cultural y étnico. Eventualmente encontré un sitio llamado Holmesbake que servía Pie & Mash (tarta y puré de papas), algo más bien inglés si se quiere y no estaba mal, porque eventualmente también ofrecían carne en modo brisket.
    Desde luego también recurren mucho al bocadillo urgente de supermercado, o cosas preparadas del super, es la opción más barata. Ya dije en algún post que van a mil y hasta comen de parado si es necesario algunos. Otros se traen comida desde casa, eso por suerte tenemos cosas en común en todos lados.

    Muchos me han llegado a decir que "comer hoy por hoy algo típico en Londres" pasa a ser ir a comer comida hindú o bengali, en sus variedades de arroces picantes y coloridos. No me atreví, tengo mala experiencia con la comida hindú, pero reconozco que es muy sabrosa.

    Y como no podía ser de otro modo, si se quiere comer argentino, las dos opciones que recomiendo ya que son las que visité y degusté personalmente, en Camden Town tenemos La Patagonia y en Southwark nos encontramos con Chimichurris, donde pude comer la mejor milanesa napolitana hasta ahora en Europa (gracias Nacho por elegir el lugar!)


    El tradicional afternoon tea

    Ya hablé del desayuno, y de la comida del mediodía, llega el momento de una bebida que los ingleses consumen mucho, además de la cerveza, y es el té. 

    Lo beben solo o con leche, en sus variedades Breakfast Tea, que es más negro y fuerte, casi que yo no lo soporto sin leche, o el Earls Grey que es más suave y apetece más por la tarde.

    Lo que mundialmente conocemos es la tradición del Afternoon Tea, o té de la tarde, que se sirve en muchos lados desde las dos de la tarde en adelante. Es un evento social que ha quedado asociado a las clases altas y hoy se lo considera un lujo o un bien un gancho para turistas.

    La variedad de comida con la que se sirve incluye opciones saladas y dulces, y para coronar la tarde, se suele ofrecer una combinación de brindis con algún vino espumante, algo que para mi no cuadra para nada, pero le da un toque más distintivo y refuerza el aspecto de exclusividad.
    Existe una variante más light, que es simplemente pedir un Cream Tea por la tarde, y se asemeja bastante más a nuestra tradición de merendar una infusión con algún bocado dulce por la tarde. Se suele servir con scones, clotted cream y mermelada.

    Existe una página donde se listan las alternativas para conseguir buenas opciones de afternoon tea, o también me sugirieron era buscar cupones de descuento, ya que la gente recurre a este tipo de opciones para ofrecer como regalos.

    Cena

    Como se imaginaran, si se come temprano, se cena temprano, un poco por costumbre, pero he de decir porque realmente el hambre se siente y apetece. Lo que si choca es que a veces muy temprano.

    Para que se den una idea, algunos meetups en la city lo primero que se hace es cenar, y luego la charla, algo totalmente impensado en Argentina o España.

    Ya para la cena cada uno va por lo suyo, muchos, siguen optando por la comida comprada, algunos preparar algo, en lo personal prefería la cena hecha en casa, siempre tiene más amor y dedicación. Muchos renegaban del tiempo que se "invertía" entre ir a comprar, preparar y cenar, soy uno de esos, pero no pretendo vivir de comprar comida comprada cada noche.

    Los fines de semana la rutina cambiaba, muchos salen a cenar, o bien, se recurre a la opción del pub.

    La hora del Pub

    Los ingleses beben té, pero beben mucha más cerveza. Está arraigado en la sociedad, y no hay como pararlo. Y para ello, existen infinidad de pubs y bares que están siempre dispuestos a abastecerlos de litros de ese nectar.
    En mi primera semana recuerdo preguntarle a un ex compañero de trabajo que tuvo una experiencia de 5 años en la capital inglesa cómo era esta movida de pubs, básicamente me dijo que se comenzaba a tomar pintas, uno pagaba una ronda, luego otro otra, hasta que llegaba un punto donde se decidía si se frenaba y se iba a cenar, o simplemente se decidía seguir de rondas.

    Tuve las dos situaciones, una terminé increíblemente sano y salvo después de varias rondas de cervezas, whisky y ron, mientras que en general soy más de degustar tranquilamente unas birras.

    La cerveza es mucho más liviana y amena que la alemana, en mi paladar invita a seguir bebiéndola, pero por suerte el precio te quita las ganas (precio promedio de una pinta 5.5 pounds), al menos a mi, porque los ingleses no se miden demasiado y le entran a lo loco.

    Las variedades de referencia son las Pale Ale y Porter, pero la IPA mucho destaca junto con la novel NEIPA (New England Indian Pale Ale) una versión más suave de la IPA a quienes muchos brewers con trayectoria la calificaron como "cerveza para instagramers".
    En los pubs la comida no es muy variada, por lo general los platos son los mismos, las papas fritas, hamburguesas y algún hot dog, también se encuentran desde luego Fish and Chips y tampoco será raro ver carteles de Ale and Pie en las vitrinas de los pubs ya que se trata de una combinación muy popular en la que se  combina una pinta de Pale Ale acompañada por una tarta de carne, de riñón o de pollo y puré de patatas.
    Las marcas de cerveza que recomiendo: MeantimeCamdenBrewDogFullers y general, cualquiera que no hayas probado nunca.

    Y tal vez para mi sorpresa, o no tanto, hay mucha variedad de vinos y mucho consumo de ellos también. Se suele asociar que las mujeres suelen beber más vino que los hombres en estas circunstancias, pero he visto una proporción bastante similar de hombres y mujeres optando por la sangre de cristo por sobre la cerveza, y no por que sea más barato, ya que realmente es extremadamente caro.
    La marea de gente que va y viene en hora pico me los hace ver como minions, es el peor momento para interactuar con alguien, cada uno con su teléfono, con su musica, con su libro y con su café. 

    Hora pico es el peor momento de Londres diría, la mayor contraindicación de la ciudad. Pero en líneas generales, salvando excepciones, la gente es extremadamente amable.

    En la ciudad todos están acostumbrados a lidiar con extranjeros y gente que tal vez no habla bien su idioma, sumado a que existe una gran cantidad de gente que directamente no es nativa y la probabilidad de que te cruces con ellos es altísima. Por eso si tienes una duda, déjala a un lado y preguntá, te van a ayudar.

    Sorprendentemente para mi, la gente va y viene a su trabajo y se pasa largas horas conmutando en transporte público, pero es totalmente aceptado que se trabaje en casa o en el tren, y por eso tal vez llegan a las 9am y se van a las 5pm sin culpa.

    Muchos desde luego, trabajan desde casa y van a sus oficinas muy pocas veces a la semana, pero aún así, la cantidad de gente que se agolpa en la ciudad es demasiada, y la tendencia a la centralización sigue ya que la ciudad sigue creciendo y las oficinas se siguen instalando. La desproporcionada cantidad de habitantes que tiene Londres comparado al resto de las ciudades del país no parece que vaya a cambiar.

    En cuanto a la vestimenta, es un rubro muy amplio y no soy el mas indicado para opinar, mucho menos para juzgar el look de una persona. Sinceramente me importa poco, pero vale aclarar que en una ciudad con tanta variedad, blancos, negros, morenos, asiaticos, te podés encontrar desde gente totalmente desalineada, con ropa deportiva a donde sea, otra gente alternativa que no le importa nada y gente super posh, super arreglada, tipos que van a hacer las compras hasta con el saquito azul con moño, el pelo perfectamente cortado y la barba perfectamente encerada y alineada, y mujeres con pestañas postizas que tenés que tener cuidado cuando giran que no te golpeen con ellas, uñas de todos los materiales habidos y por haber de dimensiones desproporcionadas y la cara anaranjada de maquillaje.

    En el interior, el estilo es más relajado y el comportamiento general es diferente. En mi experiencia me trataron super bien en el interior, tal vez por ser un caso curioso.

    Y algo que tienes que tener en cuenta y sorprende a alguien que viene de pasar un tiempo en España, la monarquía no se discute la monarquía, se acepta como algo implícito, no se sabe para qué están, pero se los acepta como parte de una tradición y cultura.

    Recomiendo ampliamente mirar The Crown, para entender la relación de los ingleses con su reina y de paso aprender un poco de historia reciente.

    Brexit y lo que vendrá

    Las Isla de Hierro, parafraseando a la serie Game of Thrones (que manera de arruinar una serie en apenas una temporada) ha tomado la decisión, fiel a su historia se mantienen firmes en su decisión de ser "diferentes" y han decidido "salir de la UE".

    Nadie tiene claro que pasará, ni cómo se establecerán las medidas necesarias para salir, nos están claras las reglas de juego y es un gran interrogante para todos. 

    Se teme que ahora los productos tendrán aranceles, la circulación ya no será libre, habrá que determinar como gestionar visados, también han de considerar la posición de sus otros miembros y vecinos de la isla, como lo son Gales, sus paisanos pueblerinos del sudoeste con una cultura e idioma propios que viven subyugados a la potencia inglesa, Irlanda del Norte que siempre trae problemas, y la díscola Escocia que ya dijo que querían realizar un nuevo referendum ya que ellos querían seguir en la UE.

    ¿Irlanda? No, la tierra de la Guinness es independiente y mucho no se quieren con los ingleses.

    Lo único que se sabe y es un hecho es que el Brexit se activó el 31 de Enero a las 23 horas, y por pura coincidencia mi estadía en el reino concluyó al día siguiente.  

    A lo largo de 2020 se tienen que establecer mecanismos para la desconexión, las políticas para gestionar el flujo de personas, bienes y servicios, que para el comienzo del 2021 estas nuevas reglas deberán estar activas.

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    London, usos y costumbres

    domingo, 16 de febrero de 2020
    En mi primera salida de la zona de confort, allá lejos hace 10 años ya, partí de la comodidad de mi desordenado país y emigré por un per...
    Todo comenzó hace muchos años, cuando en algún momento, en aquellas primeras PCs propias con las que pude interactuar en casa, tuve la suerte de conseguir un juego de simulación en el que yo hiciera las veces del Manager de un equipo de fútbol, una de esas cuestiones que siempre me apasionaron, y que por suerte mi humilde Pentium I de 133Mhz lo soportara.
    Allá lejos rondaría yo por mis 13 o 14 años, no podía contar con la posibilidad conducir los destinos de mi querido Deportivo Español ya que las ligas argentinas no existían en estos juegos, por lo que comencé a deambular por las ligas europeas, a las que desconocía en su totalidad, en un juego llamado Championship Manager, el predecesor del actual Football Manager, aunque alternaba con otro llamad Ultimate Soccer Manager, extinto al día de hoy.

    En aquel primer intento decidí volcarme por la Liga Inglesa, ya que la empresa fabricante del producto, oriunda de Inglaterra, poseía muchísima más información sobre esta liga que sobre cualquier otra, y al momento de elegir, fiel a mis causas nobles, habiéndolas mamado desde pequeño, no elegí ninguno de los grandes equipos: quería pelearla desde abajo, y comencé a luchar con un humilde equipo de la Second League al cual elegí porque su nombre me pareció familiar, ya que mi vecino, Antonio, el marido de la eterna Elvira, fumaba cigarrillos de ese nombre: Chesterfield FC.
    Con todas las dificultades a cuestas, disputaba partidos que me costaba ganar, tanto como al equipo real. Allí tuve jugadores de prestigio que marcaron la historia de la institución, como Paul Holland, Tom Curtis, Andy Morris, Nicky Law, Lee Richardson, Derek Niven, Mark Jules, Jamie Hewitt y Kevin Davis, el último jugador del Chesterfield que ha jugado en la Selección mayor inglesa.

    Por aquellos años estudiaba yo también inglés, eran tiempos donde internet no llegaba a las casas de los seres humanos de a pié, y yo quería saber más del equipo del cual me estaba convirtiendo en hincha poco a poco, aunque sin saber lamentablemente qué pasaba en su día a día.

    Intenté ponerme en contacto, una carta, otra carta, cuando internet llegó al barrio, o más bien, a mi alcance, me comuniqué via foros, pero nunca algo fué algo fluido.

    Por muchos años me alejé pero siempre le guardé cariño, lo seguí de lejos, sin estar al día, perdiéndome sus victorias de los últimos años (campeones de la FA League Trophy en 2012 y Subcampeones de la FA Leaghe Trophy en 2014), y un sube y baja de categorías interminable.

    Hoy le toca navegar desde el fondo, en la durísima National League, la última de las ligas de alcance nacional en Inglaterra, después de eso, el abismo, las ligas regionales.

    Desde aquellos lejanos años en el escritorio de Lugano pensaba en que algún día podría tal vez llegar a conocer a este pequeño club, en su coqueto estadio. Por aquel entonces todavía existía el viejo Saltergate, también conocido como Recretation Ground, hoy convertido en un estacionamiento.

    Cuando Google Maps comenzó a dar la posibilidad a todo el mundo de viajar sin salir de casa, me ubique en la ciudad y una y otra vez imaginé estar en esa entrada, dentro de esas tribunas, tomando una cerveza por los alrededores, charlando con la gente, contando mi historia.

    Venía planeando poder hacerlo desde la ya no tan distante Barcelona, mucho más cercana que Buenos Aires, pero finalmente el destino me trajo a Londres, y con ello la oportunidad se volvió mucho más cercana.

    Contacté con los responsables del área de prensa, a sabiendas que en los equipos pequeños, la gente es más amena y accesible, dada mi experiencia en el rol en Deportivo Español. Y del otro lado encontré una gran y comprensiva respuesta: me invitaban a visitarlos y a pasar con ellos el día del partido.

    Busqué los pasajes, encontré una pequeña habitación donde alojarme en una casa de familia y emprendí mi viaje, tras una jornada de trabajo, descendí a las profundidades de los viajes en Autobús, siempre a la cola de los servicios de transporte en los países desarrollados, algo que en Argentina aún me atrevo a decir es de primera clase, aquí esta lejos de llegar a ser similar.

    Y una noche de viernes 15 de Noviembre de 2019 comenzó la aventura: desde Victoria Coach Station arrancaba el viaje en un National Express.

    Me habían advertido que esperase demoras, la dueña de la casa donde me alojé a sabiendas, se ofreció de todos modos a esperarme aunque llegase tarde. Y las demoras, vaya el juego de palabras, no demoraron en llegar: en la mismísima salida de la estación el autobús tuvo la desgracia de chocar con un taxi y comenzar su retraso.

    Un viaje de casi 3 horas, con una lluvia permanente me depositó en Chesterfield bajo la eterna garúa inglesa que moja poco, pero enfría mucho, alrededor de las 23 horas. La idea era conseguir un taxi pero no había ninguno a la vista, y Uber parecía no existir en estas latitudes. "The Real England" me dijeron cuando se enteraron que iba para estos lados.

    Sin perder tiempo, comencé la caminata, no quería hacer esperar a Sarah, una docente madre de familia que me había avisado que me esperaba excepcionalmente porque era viernes, que si fuera otro día no podría hacerlo.

    Meta a paso rápido con el GPS en la mano bajo la lluvia, atinando los giros correctos esquivando borrachines que salían de los pubs donde solo expiden cerveza.
     
    Las calles se convertían en oscuras, y poco a poco fuí perdiendo precisión de la ubicación, en un momento el camino me enviaba por un pasadizo que no lograba ubicar, hasta que un letrero bastante oculto citaba "Pedestrian Path" (paso peatonal) a las orillas de un arroyo que fluía alimentado por las lluvias de los últimos días.

    Al frente la oscuridad total, pero yo me metí igual, sin saber si lo que pisaba era barro u hojas empapadas. Camine y caminé, el GPS marcaba que era el camino correcto. Me embebí entre los árboles, la oscuridad, los parques y la soledad de la noche. Mucho más allá, la barriada. Media horad de caminata bajo la no molesta lluvia me dejaron en la puerta de una hermosa casa de familia donde me esperaban con un te caliente para matar al menos el frio.
    Descansé casi sin creer que finalmente, tras esa locura estaba en esa pequeña y distante ciudad que desde Argentina veía con anhelo de visitar. Algo tan simple, una pequeña en el medio del Derbyshire (la Comarca), me estaba llenando de alegría.
    La mañana siguiente, durante el desayuno charlamos con la familia y al respecto del motivo de mi visita, entre incredulidad y comprensión, empatizamos y me desearon lo mejor.
    Al rato me propuse salir a recorrer un poco la ciudad, en vísperas de encontrarme con el responsable de Media y Comunicaciones del club, Nick Johnson, que me esperaba a las 13 en el Proact Stadium, el nuevo estadio del club.
       
    La ciudad era mucho más grande de lo que esperaba, cada caminata requería desplazamientos de al menos 30 minutos, y el clima no ayudaba. Mi llegada al estadio no fué la que hubiera imaginado, la lluvia y la niebla quitaban el encanto, pero, después de todo era la imagen de Inglaterra, pura y cruda.

    Busqué abrigo en el Shop, de donde quería llevarme todo. Conseguí mi ansiada camiseta, mi bufanda y un pin de recuerdo: quería eso desde hacía tantos años!

    Bajaron a mi encuentro, me dieron un pase de prensa, un voucher para comida, y me invitaron a las oficinas. Me explicaron como procedían durante el día de partido, no mucho que envidiar a lo que hacíamos en Español (bastante orgulloso de haber sido parte de eso), pero mucho más profesional: gente de traje, cumpliendo sus roles, algunos filmando, otros sacando fotos, otros encargados de las redes sociales, otros de la actividad del estadio, otros la voz del estadio. 

    Casi que a cada uno de ellos podía encontrarle un parangón con los personajes del Estadio España.

    Cuando el partido se aproximaba, me invitaron a la zona de prensa, y vi el partido junto a los periodistas que seguían el evento. Me hicieron una nota para el club, desde luego les parecía curioso que alguien desde Argentina viniera a verlos, mi historia generaba cierta empatía.
    En el estadio previo a los partidos se lleva a cabo un evento llamado Hospitality, donde los socios pagan para tener una comida especial, un espectáculo al cual cortan para ver el partido y siguen. Todos se visten paquetes para la ocasión, la sección de platea estaba llena, el resto del estadio no tanto. Es un momento difícil del torneo, no levanta cabeza el equipo y se jugaba contra el último de la tabla.
    En el partido, el primer tiempo fue muy malo, dos jugadas de gol del rival, una muy buena abrió el marcador y un descuido les permitió ampliar la ventaja.
    En el segundo tiempo, un triple cambio, al mejor estilo Championship Manager, hizo cambiar la cara del equipo y comenzó a empujar, un golazo descontó pero otro descuido provocó un penal para la visita que se puso 3 a 1 arriba, para el delirio de sus casi 100 hinchas que vinieron desde Chorley solo para ver a su equipo, el último de la tabla, que estaba consiguiendo su segunda victoria casi en medio torneo.

    Chesterfield logró descontar una vez más y con fuerza intentó hasta el final pero no le alcanzó. La gente abucheó al equipo, y los que tenían su evento de Hospitality, se volvieron al salón para seguir ahogando penas bebiendo y comiendo.
    Para ellos fue un día triste, en parte para mi también, pero en el fondo me llenó el alma haber viajado hasta esta pequeña ciudad solo para ver este partido, tal vez, no el mejor espectáculo, pero me permitió estar ahi, en las tripas del estadio, viendo cómo se vive, aprendiendo cómo lo llevan desde una Sociedad Anónima Deportiva humilde, cómo la gente de una ciudad respira su equipo y como un campo de 5ta división está en perfecto estado, cómo dos personas pueden mantener una entera estructura de prensa con la ayuda de voluntarios y estudiantes, como se cuenta con equipos profesionales para seguimiento de jugadores, y cómo, por más que se haya perdido y estemos tan bajos en el escalafón de equipos, se hacen ruedas de prensa, siempre.
    Mi día terminó agradeciendo a las partes que me permitieron estar allí, brindando en un bar repleto de memorias, y con un check más de un hito  personal logrado en la vida, uno de esas cosas pequeñas y sencillas que me llenan de satisfacción poder cumplir.
    Tal vez muy pocos lo entenderán, pero para mí, ha sido un sueño hecho realidad, y por suerte las personas del club que me recibieron lo comprendieron y empatizaron con mi causa.

    Mientras tanto, de turismo, realmente he hecho poco, el foco de mi visita era completamente otro poco. 

    Quedará para la próxima recorrer alguna de las bondades de Derbyshire que invita a hacer recorridos de a pié, por lo que hay que definitivamente preparado, el clima en el interior da muchas sorpresas.

    Un domingo lluvioso, de esos que el agua definitivamente moja, tras el desayuno, me despedía de la pequeña Chesterfield. Sarah se ofreció llevarme a la estación para evitar que me empape, con su hija de camino a la iglesia me dejaron y me despidieron con los mejores augurios y bendiciones. 

    Mi recorrido me dejaría en Manchester para dar unas vueltas y trabajar al día siguiente.

        

    Todas las fotos AQUI o sígueme en el feed de @escepticoobservador

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    lunes, 25 de noviembre de 2019
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