Acerca del blog

Escéptico Observador nació a principios del año 2010 en ocasión de mi primer desarraigo, de mi primer viaje y estancia más allá de los confines de la patria.

Por aquellos años de apenas haberme recibido, estar dando mis primeros coletazos fuera del ámbito académico y haciéndome camino al andar en la profesión, surgió la posibilidad de expandir los horizontes profesionales en un territorio lejano.

Monté en el LH511 de Lufthansa con destino a Frankfurt, aterrizamos en un crudo invierno europeo. Mi maleta con ropa de invierno quedó extraviada. Con apenas unas prendas de verano debí comerme al mundo para no dejar que éste lo haga conmigo.

Sin Internet, ni teléfonos supersónicos, apenas con un Motorola V360 en mi poder y algo de crédito, logré poner a mis padres al tanto de la situación, mientras esperaba 2 horas en aquella larga cola en búsqueda de una respuesta por parte del operador aéreo, y ser informado que mi trayecto sería en tren.

Llegué a destino desde luego, sano y salvo. Fué la primera gran aventura. El primer escollo superado. Me fui atreviendo a enfrentar las intensas nevadas de esos días, fui superando la barrera idiomática, comenzando a hablar mucho más suelto en inglés, y muy poco a poco en alemán, perdiendo el miedo y a descubrir el mundo diferente que te mueres de ganas por explorar. Comienzas por los alrededores, te pones en contexto, luego amplias las distancias, superas fronteras y dejas de ver el mundo como algo inalcanzable.

El blog nació por la necesidad de compartir y acercar mis vivencias a quienes estaban lejos. Todo lo nuevo, cada vivencia resultaba en una entrada. Primero de manera semanal, recuerdo el compromiso de hacerlo cada jueves, con el tiempo poco a poco se fueron dilatando, pero siempre mantuve la constancia de compartir cada viaje.

Hubo baches, circunstancias de la vida que afectaron mi inspiración, hasta que acepté que lo que más me motivaba para escribir eran los viajes y esto mutó definitivamente a un blog de aventuras y vivencias relacionadas con destinos que recorrí, con el fin de hacer viajar a aquellos que están lejos, y de ayudar a los que quieran recorrer esos mismos destinos.

Una palabra al visitante

Primero que nada, gracias por tomarte el tiempo de investigar esta sección y mis motivaciones.

En el mundo hay gente que vive viajando, son los menos, pero los hay y por suerte son bastantes más de los que uno se imagina, son ellos los dichosos de los que se aprende maravilla de cada rincón del planeta donde disponen su extenso tiempo.

Pero la mayoría del planeta viaja cuando puede, hacen escapadas muy cortas de la rutina o lamentablemente, algunos no viajan y lamentablemente también son muchos, y estoy seguro que están forzados a ello. 

Muy a mi pesar, no vivo viajando, seguramente lo hago menos de lo que me gustaría, pero bastante más que muchos de los que me rodean y por eso lo considero una bendición. Estoy agradecido de poder hacerlo en el modo que aunque sea puedo.

Mi universo pasa por otro lado, mi esfuerzo profesional permite darme estos gustos: viajar me llena de vida. 

Nadie me ha regalado nada hasta el momento para poder hacer cada recorrido. Cada viaje representa un esfuerzo íntegro por mi parte, y el apoyo y entendimiento de mis seres queridos.

Por ello, he de dejarte claro que este es un blog que en un comienzo fue para que mi gente me tenga cerca, pero poco a poco me di cuenta que cada viaje daba conceptos valiosos y tips que podían ser útiles para otros viajeros, por ello encontrarás algunas recomendaciones de viaje, datos útiles y prácticos que espero sean de provecho, mezclados con vivencias y sensaciones del observador.

Espero lo entiendas, disfrutes de la lectura, y si te parece, dejes tus comentarios en cualquiera de las redes sociales que con gusto lo recibiré y responderé.