Buscando razón

Ya todo deja de ser algo más y cada día que pasa es especial, y se permite disfrutar como tal, con la congoja y la emoción que todo eso representa. La pregunta es por qué en este momento se llega a plantear cada día de esta forma, y no se puede dar así naturalmente. Por qué la rutina no puede ser especial, en lugar de tomarla como algo repetitivo y cansador.

El tomar consciencia de que las etapas llegan a un final nos hace más perceptivos. No tiene comparación la manera en que sentimos lo que comúnmente hacemos cuando sabemos que no va a continuar, aún cuando no se trate de cuestiones forzadas, sino de opciones, en cuyo caso esos finales debieran ser dulces.

"Pedacitos de tiempo que vivimos con cada persona, no importa la cantidad de tiempo que pasamos con cada uno, sino la calidad de él. Cinco minutos pueden tener más importancia que un día entero"

Con hitos tan próximos, es cuando busco la razón que explique las decisiones tomadas hace ya tiempo, y en este momento no la encuentro, pero se que cuando lo decidí estaba totalmente convencido. Sabía que era lo que buscaba, sabía que era eso lo que deseaba y sabía que quería hacerlo de tal manera.

Cada paso se disfruta como el último, cada bocado tiene el doble de sabor, cada mate es acompañado por una fructífera charla, cada diálogo tiene más sentido y en cada ocasión, siento el enorme deseo de decir, hacer, sentir todo lo que quiero, quise, y reprimí. Por qué esperar hasta este momento, cuando hay algo en la vida tan innegable como el fin?

Se que en el fondo estos dichos son algo tan banal como cualquier pseudo revista de psicología, pero es la que va en este instante, donde cada segundo cuenta, donde cada minuto se escurre y quiero que no termine, pero a la vez deseo que esa transición se concrete, por que eso fué lo que decidí y ya no se por qué, pero se por algo lo hice.

A punto de cumplir un sueño y repleto de temores. Es inentendible, y a la vez tan comprensible. Los cambios, claro.

Coltrane. Crease o no, es lo que suena, Por qué? No lo se, todo tiene que tener una razón? No la encuentro, mejor dejo de buscarla.

Me vuelvo a convencer, cada día que me lo pregunto, que por algo lo hice, y trato de encontrarle la vuelta. No la hay. No tiene por qué haberla. Siendo algo tan desquiciado, tan propio de mi, tan natural en mi forma de ser, tan meticulosamente planeado durante años, tan temerosamente guardado y contenido en un cofre mental.

Aún sin buscarlo, sin pensar en razones, un día la estructura se tambaleó el cofre dejó un entre luz y por él escapó la pesadilla de los sedentarios, de los predecibles, del ser en el que en algún momento me convertí sin tener muy claro cuando. 

Momento, creo que lo se, pero no lo quiero analizar. Hace falta analizarlo? Todo tiene que tener un por qué? No definitivamente no. Pero es inevitable buscarlo.

Acá estoy, volviendo a ser. Buscándome una vez más. Disfrutando de cada instante como lo que es, como lo que puede ser, como lo debiera disfrutar enc cualquier momento: el último, después de todo, quién sabe que pasará mañana.

Mañana, es hoy.