Año Volátil

Qué decir más que pedir disculpas, el primer año de esta escéptica mirada cuenta con 33 entradas y el segundo se trunco en solo 2. Ni yo puedo entender como dejé transcurrir tanto tiempo sin volcar una sola experiencia en esta bitácora, pero la volatilidad del año hizo que transcurriera en una vorágine que no me imaginaba, en sus comienzo casi que olvidé de lleno lo que era el tiempo para mi, y se basó en una incansable búsqueda de aquello que ocupara los espacios que habían quedado vacíos después de tantas novedades en la década de este nuevo milenio.

"Pasó volando", frase hecha si las hay pero si lo pensamos fríamente así fué, y esa volatilidad hace que casi uno se olvide de todo lo que en él transcurrió, por momentos hasta desmerezca todo lo acontecido.

Cuando cerré el 2010 dije claramente que el que le siguiera sería gran desafío para lograr superar lo vivido, y hasta corría el riesgo de la frustración por no equipararlo. No creo que no haya sido así, sino que las experiencias fueron diferentes.

Mencioné en aquella despedida la necesidad de viajar, la necesidad de "aventurear" como lo bautizara en mi estadía europea, y de eso recapitulando no me puedo quejar en absoluto. Se que falté a mi promesa (¿en realidad se lo prometí a alguien? No, creo que sólo a mi mismo) de explayarme y describir cada punto que visite, además de otras experiencias desde luego y este año que pasó me mantuvo la mente tan ocupada en la permanente búsqueda del "que se yo" que sólo me remití a escribir sobre mi visión de la urbe voraz a mi regreso y de mi primera visita al país dueño de nuestros destinos.

Pero esas no fueron las únicas aventuras en las que me involucré, válgame dios ahora que hago el recuento, cuántas que fueron!!!

En enero, nos dejamos llevar por el espíritu aventurero, y nos embarcamos en una aventura ferroviaria por primera vez en la Argentina, lejanos a los modernos coches de Deutsche Bahn, sólo nos dejamos llevar por el deseo de viajar en tren, y terminamos embarcados en una especie de tren fantasma hasta la localidad de Chacabuco, para visitar amigos. Que gran contraste, una experiencia inolvidable que sin dudas repetiría, no fue para nada mala, fue nueva, se ve otro país, y se visualiza la real necesidad de refuncionalizar la estructura ferroviaria que es económica y le da vida y posibilidades a los pueblos y su gente. Lamentablemente el servicio era tan limitado que debimos regresar en bus, pagando 7 veces más el precio del pasaje en tren. Tristemente, unas semanas después de nuestro viaje, se diera el trágico choque de trenes entre esta misma formación y una formación de la línea San Martín.

En medio de la agitación y la incertidumbre sobre mi futuro laboral, y mi potencial viaje al país del norte, partimos una vez más a Monte Cristo y qué otro motivo sería que para una celebración. Flor de celebración: casamiento de Martín y Andrea, salón en las sierras, pum para arriba! De ahí, altas cumbres mediante nos cruzamos del otro lado y fuimos a sumar una nueva provincia al historial, visitamos Merlo, en San Luis.


Regresado a Buenos Aires, se dio el mencionado y explicado viaje a California, donde pude visitar a mis amigos nuevamente, en un nuevo destino, qué gran oportunidad realmente!

Los viajes se frenaron por un buen rato, fue tiempo de reparar en otras cosas, de ordenar la vida que estaba siendo un desmadre y no estaba disfrutando de nada de lo que hacía. Tristemente a la par de esto, Deportivo Español, ese agujero que me absorbe (pero que feliz me pone cuando gana!) regresó luego de 32 años a Primera C, y me toca verlo en el peor momento de su historia futbolística desde mi nacimiento, y me vi en la encrucijada de ver caer ese modelo de club, pero decidí no quedarme sentado y poner mi grano de arena en una lucha que muchas veces resulta una quimera.

Los cambios que decidí afrontar me alejaron de las luces de neón para pasar a desarrollarme en la realidad de un mundo más real y acorde a mis formas de verlo, después de todo, uno tiene que hacer lo que le gusta, y desencantado y hastiado tomé decisiones drásticas.

Septiembre, y esa nueva vida me dieron la posibilidad de visitar un nuevo lugar, Tandil, reencontrarme con Leo tras aquella última cerveza en Schlossgarten de Stuttgart, en lo que también fué un desafío para probar mis habilidades de manejo en estas pampas, dado que fué mi primer viaje extenso en rutas nacionales (el mayor viaje sigue siendo el que hicimos entre Stuttgart y Oldemburg) y también a Javi Galeano, un perdido españolista en tierras bonaerenses. Qué gran descubrimiento, tan hermoso lugar que sumo a la lista de candidatos para vivir.

Pero esto no terminó aquí! Gracias a los feriados puentes, tomamos manos a la obra y nos embarcamos rumbo a Córdoba, en lo que sería el trayecto más largo que condujera en estas pampas, aunque esta vez, mucho más sencillo, todo autopista, finalmente terminada, algo muy necesario. Impensado en aquellas épocas cuando con el Falcon viajábamos con los viejos y nos demorábamos 12 horas! Siiiii, 12 horas porque el que manejaba no lo ponía a más de 90Km/h porque lo cuidaba in extremis.

Lamentablemente el cierre del año no fué bueno, ya que la mala leche de una persona nos frustró terminar el año y recibir el 2012 junto a la Laguna de Chascomus, pero qué me importa, este año la voy a ver desde los cielos y voy a deslizarme sobre ella...

Claro está, conté todo lo importante, lo que no está aquí, es lo irrelevante. Lo importante es lo que hace bien, lo que realiza al ser, lo que permite crecer.

Ha comenzado un nuevo año que circula bastante rápidamente aún, estamos a tiempo de evitar que se volatilice. Mientras tanto, intentaré la refundación de este espacio para las palabras, y seguiré en la búsqueda, amanezco cada día buscando el "qué se yo" que me complete, de esa pieza del rompecabezas de la vida que me permita sentirme en paz.