Nürnberg vestigios de la locura

El domingo finalmente llegamos a visitar la ciudad de Nürnberg, pero no fuimos a disfrutar de su medieval arquitectura, ni de su iglesia y su castillo, asi como tampoco paseamos por el casco histórico ni hicimos compras de souvenires.

La misión de la visita se centro en el Dokuzentrum del partido Nacional Socialista de los Trabajadores (NSDAP) donde, lejos de ser un museo que hace culto a sus muestras, intenta explicar los acontecimientos desde los orígenes hasta la barbarie nazi durante el pasado siglo.

Trate de comprometerme para escribir esta nota, y me ha costado saber como encararla dado que resumir esta historia en solo unos párrafos seria trillado y dejaría muchas cosas al azar, muchas cosas abiertas, y aun mas, muchas mas por explicar ya que no puedo terminar de encajar las piezas de todos los sucesos ni tengo el tan basto conocimiento de ellos, solo puedo basarme en la lectura, en lo que uno aprendió estando aquí, en las visitas a Berlin y al campo de Sachsenhausen hace cosa de un mes.

En la ciudad de Nurnberg se dieron cita los llamados Congresos del Partido NSDAP (lo escribo de esta forma porque suena menos chocante que la forma popularmente conocida). Estos congresos tuvieron lugar entre 1933 y 1939, previo al estallido de la guerra. Durante estos congresos, los “personajes relevantes del partido” deliberaban las políticas y acciones a seguir, mientras en las afueras se convocaban cientos de miles de seguidores que provenían de todas las latitudes de Alemania, convocados por el fervor hacia su líder.

Los eventos duraban varios días, cada dia tenía un motivo especial, en el cual cada seccion o división de las incontables organizaciones anexas a la ideología, hacia una exhibición. Pasaban por estos lugares las Wehrmacth, las SS, las SA, las HJ y las divisiones de trabajo “social” por asi llamarlo entre otras.

La convocatoria era tal, que se encargo al primer arquitecto del régimen Albert Speer la construcción de obras arquitectónicas faraónicas, aunque con un estereotipo clásicamente megalómano que podría bien clasificárselas directamente de obras nazis. La monumentalidad de las construcciones que se buscaba perduren en los siglos, buscaron siempre minimizar al individuo y reducirlo a ser uno más en la masa, resaltando la figura, considerada casi inmaculada, del Führer.

En esta ciudad se planeo construir el Kongresshalle, lugar de congregación de las autoridades del partido con capacidad para 50.000 personas. El Campo de Desfiles rodeado por  150 focos antiaéreos que, apuntados hacia el cielo daban una impresión de una estructura lumínica imponente que llego a recibir los elogios de embajadores extranjeros.


El Deutsche Stadion se planeo para albergar a 400.000 personas y llevar ahí delante los juegos del Reich, algo asi como los juegos Olimpicos de su “raza superior”. Sumado a esto el Märzfeld donde las Wehrmacht podrían hacer sus ejercicios ante 250.000 personas, y el Zeppelinfeld.

El proyecto de arquitectura del Reich abarco otras 4 ciudades, incluyendo el más grande y ambicioso en Berlín, donde se proponían construir la Capital Principal de Germania, la cual seria, en pocas palabras, la capital del mundo.

Todas estas obras fueron planeadas para ser llevadas a cabo, desde luego con la explotación de la mano de obra esclava de los prisioneros del régimen, para lo cual, instalaron campos de concentración en cercanías a canteras y zonas de producción de piedra, necesaria para las obras.

Desde luego que no fueron terminadas, hoy por hoy quedan vestigios que impactan con solo compararlos con obras de los antiguos imperios. Ya he tenido oportunidad de conocer el Olimpia Stadion de Berlin, ahora lo que hay del Kongress Halle que busca rememora el Coliseo Romano.

En estos congresos se debatieron los pasos a seguir en lo que al futuro de la Alemania de ese entonces le depararía, asi fue como se determino la nueva bandera del país, y entrecolados con otras leyes, se agregaron las leyes de “protección de la sangre alemana”, que sentara las bases para clasificar a las personas por su “sangre”, olvidándose de la humanidad de las mismas, y prohibiendo, especialmente a los judíos, de libertades para tener ciudadanía, para adquirir bienes, casarse con alemanes, entre otras cosas aberrantes mas, comenzaron los boicots y la enseñanza se basaba en hacer entender a los niños la “desgracia que las demás razas generaban para la Alemania”. El libro de cabecera, aquel que Hitler escribiera durante su encierro tras un intento de golpe fallido en München, fue convertido prácticamente en la biblia, se regalaba a las parejas al casarse y poco a poco se convirtió en lectura obligatoria en los colegios.

Todo fue cambiando, legal o ilegalmente, el partido impuso sus ideales e hizo desaparecer a los opositores, asi como también fue imponiendo su calendario de celebraciones, no llegando a prohibir la iglesia ya que, paradogicamente, nunca había tenido problemas con ella hasta entonces.

El culto dejo de ser un partido político para pasar a apoyar y dejar evidenciada su ideología mitológica de superioridad. Comenzó la expansión, comenzaron las masacres, las búsquedas del Cáliz, la locura, los documentales endiosando su figura, y la desgracia se apoderaron de Europa, y luego, al poco tiempo de la, en ese entonces, nuevamente pujante pero muy polémica Alemania.

El resto de la historia es conocida, al menos, la importante, la suficiente para que todos recordemos que el fanatismo lleva a estas cosas y no debemos dejar que vuelva a suceder, pese, a que gran cantidad de las metodologías apropiadas por el régimen para su accionar, pueden verse desperdigadas en todo el mundo, en las acciones de las pequeñas personas, en las acciones de las empresas y lo más peligroso, en las acciones de los propios gobiernos y partidos políticos, sin importar su ideología.

Para finalizar, esta ciudad también fué testigo de un hecho histórico como lo fueron los Juicios de Nürnberg, donde se enjuició a decenas de jerarcas del régimen, así como partícipes de todo el proceso, como el director del diario El Atacante, quien como muchos de los otros responsables de la locura, dijeron desconocer la matanza de personas, dijeron no saber nada de la Solución Final, y entre otros disparates, argumentó que jamás creyó que alguien leería y se vería influenciado por sus opiniones en su diario, netamente antisemita, donde a diario condenaba con frases denigrantes y agresivas a las personas que fueran diferentes de su "estereotipo" ideal.