Amsterdam: Sexo, drogas y otras yerbas

Qué Amsterdam es una ciudad muy particular, nadie puede negarlo, tiene fama por su descontrol (controlado de alguna forma) y por la libre circulación de algunas drogas y de libre oferta sexual que configuran un cóctel explosivo el cual se entremezcla con la belleza de sus canales, sus particulares casas inclinadas y una gran diversidad de personas en torno a todo su excéntrico casco histórico.

Conociendo esta fama, nos propusimos hacer un viaje de tres dias, que comprendiera viajar hacia Oldemburg para visitar a nuestro amigo en sus nuevos aposentos, marchar al dia siguiente hacia la capital holandesa, pasar dos noches en esa ciudad y hacer el recorrido inverso al regreso.
La configuración no fué fácil, el viaje si bien lo armamos varias semanas antes, se complicó mucho encontrar lugar, e incluso la manera de viajar, por lo cual se decidió por alquilar un auto y hacer los casi 1900km totales que implicaban la aventura.

Partimos con Martín el viernes por la tarde, luego del trabajo en un Hyundai i30 y tomar contacto con las famosas autopistas alemanas, las Autobahn, conocidas por la posibilidad de circular en gran parte de ellas sin límite de velocidad, lo cual implica una gran infraestructura vial para soportar esta regla, y unos vehículos que permiten explorarla al máximo, que desde luego no era nuestro caso...En estos caminos no es el riesgo mirar hacia adelante para saber si se puede o no sobrepasar un vehículo, la red troncal está compuesta por autopistas con lo cual, lo peligroso al realizar un sobrepaso es mirar por los espejos para distinguir si en la lejanía, por la mano rápida no viene un misíl alemán corriendo a 200km/h, de manera que al intentar sobrepasar al vehículo no me lleve puesto!
El viaje fue tranquilo, la experiencia fué gratificante, pero cansador a su vez ya que llegamos pasada la medianoche. Por suerte nos esperaban con comida y cerveza, como para descansar bien a la noche, con el estómago satisfecho y salir al otro día finalmente hacia Amsterdam, donde arribamos a media tarde.

Nos insalamos y emprendimos inmediato viaje hacia el centro de la ciudad, tomamos el metro a unas 3 cuadras de nuestros aposentos para arribar a la Estación Centraal (si, con dos "a") de la cual al salir nos dimos cuenta que se hallaba, al menos la parte del metro, debajo del agua!!! No llegamos a caminar dos cuadras que ya nos perdimos entre los canales, desorbitados por la gran cantidad de gente y por el colorido de la ciudad.

Nos llamó la atención la gran cantidad de banderas argentinas y de marketing argentino, especialmente de comida, pero corroboramos que es puro marketing porque al hablarles en castellano nadie supo contestar una palabra.
El fin de semana largo se hizo notar, acompañado del buen clima, provocó que la gente se agolpara para aprovechar y hacer un paseo, es por ello que la ciudad estaba plagada de turistas que provocaban un insesante andar por sus angostas calles (o veredas de los canales, como se quiera ver). El casco céntrico es donde más movimiento hay, y es en él donde se ubica el famoso Red Light District, aquel lugar donde las señoritas que ofrecen satisfacción al cliente masculino se muestran en puertitas cual ventanales, y se exponen cual tira de asado en la carnicería haciendo cualquier tipo de ademán para cautivar a los clientes.

Aquí la prostitución es legal, y mueve mucho dinero, pero les dejo la cuenta a uds, a saber que cada "puertita" es una especie de garita, donde se "exponen" y luego atienden a sus clientes. Cada uno de estos lugares se cotiza a razon de 400€ por jornada laboral, es decir, 8hs. Están disponibles las 24hs del dia los 365 dias del año. A todo esto, cada señorita ofrece sus servicios a razón de 50€ por un tiempo que ronda los 15 minutos (en realidad menos, porque ponen su equipito de radio, lo dejan sonar 2 temas, y cuando terminan...tasa tasa, cada uno a su casa). Hagan uds sus cuentas, pero vimos chicas "trabajando" tanto de mañana como de noche.

El Red Light District se extiende por los callejones y alrededores del centro, incluso hay algunas casillas que están situadas delante de iglesias. Pero alto aqui! Resulta que en Amsterdam, la mayoría de los edificios clásicos han sido remodelados y ya no cumplen la función para la que han sido diseñados, incluso el Palacio Real está ahí, pero Maximia y toda la familia están en La Haya, que es donde verderamente se toman las decisiones administrativas. Por ende, muchas iglesias ya no son iglesias, y hasta en el edifico de una de ellas funciona una discoteca, donde la cabina de dj se ubica donde debería estar el altar.

Por el sector céntrico, otro común denominador, además de la gran cantidad de sex shop y de oferta de espectáculos eróticos, como es sabido, son los Coffee Shops, estos lugares, donde no está permitido expender alcohol, solo café y bebidas suaves, donde no está permitido fumar tabaco, pero donde si está permitido fumar marihuana e incluso adquirirla ahí mismo.
Estos famosos lugares también tienen su regla y la famosa contradicción que se plantea ante la legalización del consumo de drogas blandas. Durante años la ciudad de Amsterdam, que fuera un puerto importantísimo en su época, de ahí la gran cantidad de prostitución y drogas que circulan, hicieron que el consumo de drogas pulule de tal manera que se encontraban en ella gran cantidad de adictos, se gestara violencia y demás problemas. Es por esto que decidieron combatir las drogas duras, y dejar pié a las drogas blandas, como los hongos y la marihuana y hachis, de manera regulada. Entonces, lo que está permitido a estos coffee shops es expender el yuyo para que se consuma in situ, pero no está permitido hacer apología a su consumo, es por eso que estos lugares se llaman "café" y no "lugar de venta de droga".

Una vez dentro, las reglas dicen que los tipos no pueden ofrecerte la misma, sino que tu tienes que pedir por los menús relacionados al asunto, pero si entras te darás cuenta que todo está al alcance de tu mano. Asimismo ellos no pueden tener más de cierta cantidad en el local, y pueden expender máximo de 5gs por venta por persona, lo cual no quita que tu vayas y compres 5gs, a los 5 minutos vayas y compres otros 5gs y asi sucesivamente hasta que te hartes. Está terminantemente prohibido vender alcohol en estos lugares, pero lo que suelen hacer muchos de ellos es abrir un bar al lado o frente, donde se venda alcohol y te dejen fumar marihuana dentro, por lo cual, la ecuación cierra perfectamente no? Ya que el consumo en la calle no está permitido (puesto a que no se permite hacer apología), lo cual no quita se los aromas se sientan dia y noche por donde uno camine.

La contradicción o dicotomía se plantea cuando se acaba la materia prima en los lugarcillos estos, muchos de estos lugares tienen permitido el cultivo propio, la mayoría de estos son cadenas de cofee shops, un estilo Starbucks pero con marihuana por decirlo de alguna forma. Ahora bien, los otros lugares, cuando se quedan sin materia prima, mandan a un "cadete" a buscar más, y "no se sabe de donde la trae" porque la misma ingresa ilegalmente al país. Por tanto, te dejo venderla, pero no me importa saber de donde la traés?
Lo que se viene dando en la ciudad es una incipiente embestida por parte de la alcaldía por cambiar el tipo de turismo que atrae a miles de jóvenes, aunque muchas familias también paseando (entre las chicas que se muestran por las ventanas!). La idea que tienen es ir sacando la prostitución del centro e ir eliminando la gran cantidad de coffee shops, por tanto están adquiriendo muchas de las cabinas para exponer solo obras de arte, y poniendo varias trabas a los coffee shops menos conocidos, para dejar todo abierto solo a unas pocas "cadenas" de manera de tener todo más controlado y fomentar un tipo de turismo no tan fiestero por llamarlo asi.

La ciudad se mezcla entre la gente que vive, mucha gente grande viviendo en estos lugares céntricos, y la gran cantidad de jóvenes que van en busca de fiesta y diversión, ya que tiene todo dado para que, el que quiera descontrolar, lo haga. Paseando en bote con música fuerte, haciendo fiestas en los barquitos, y todas las demás variantes.

Desde luego la parte cultural está presente, encontramos los museos de Van Ghog, de Rembrandt, y algo muy fuerte, emocionante y crudo a la vez, como visitar la casa de Anna Frank, que hoy está abierta al público con datos y detalles del cautiverio de esta pequeña que pudo relatar en el famoso libro escrito durante esos dos años y que luego su padre y único sobreviviente de la familia publicara años más tarde como El Diario de Anna Frank, convirtiéndose en el libro más traducido de la historia, detrás de la Biblia.
La última noche hicimos un intento por retornar al centro para brindar una vez más y despedirnos de esta particular ciudad, pero el cansancio y la mala pasada que nos hizo el chofer del bus quién no paró pese a vernos a nosotros solos en la parada, hicieron que retornasemos para descansar y al dia siguiente emprender el largo regreso a casa, contentos, satisfechos y felices, pero desde ya, cansados.


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