Primer Viajecito

Un dia llegó Andrés, y no casualmente viene seguido, sino que era una total excepción. Vino de paseo luego de trabajar unos meses en Barcelona y fué la excusa perfecta para salir de la ciudad, no muy lejos, pero recorrer al fin otros terrenos.

Desde luego que a su arribo lo acompaño el city tour con un ingrediente particular: esta vez nos fuimos a uno de los cerros aledaños, mediante un U-Bahn especial que tiene 125 años llamado Zacke, con un sistema de cremallera para poder subir la montaña, y desde allí pudimos apreciar donde se aprecia la vista de toda la ciudad (ver fotos)
 

Las aventuras de ese tipo son moneda corriente cuando uno tiene una excusa y se manda a la vía sin saber demasiado sobre los horarios del tren. Confiamos en los artilugios de alguno de nosotros para poder llegar a destino, tras una seguidilla de combinaciones ferroviarias, llegamos al primero destino: Neustein. Un pueblito "perdido" en el norte de Stuttgart, ya fuera del Stadt de ésta ciudad, pero relativamente cerca. Posee un imponente castillo y da la imagen del típico pueblito europeo, perdido en la pradera, con casas de techos a dos aguas y...nada de gente.

Es increible ver que en este lugar tienen tanto por delante y no lo disfrutan de la manera que quizás nosotros lo haríamos. Recorrimos el pueblo, pequeño por cierto, sin cruzarnos con ningún lugareño, solo algunos perdidos turistas como nosotros.

Llegamos al castillo, tras la seguidilla de fotos nos percatamos que el mismo estaba cerrado hasta la próxima guía: el 31 de marzo!!! Indignados, dimos la vuelta al castillo, tras la intentona de algunos de "entrara como de lugar" nos sentamos a comer unos sandwiches de jamón y queso que teníamos preparados. Ya habíamos sufrido los embates del viento que soplaba fuertemente, y en ese momento se nos ocurrio bromear con que "quizás los árboles que estaban atrás nuestro podían llegar a ceder" a tales azotes...a los pocos minutos una rama se calló al lado nuestro!

Decididos a ir por más, chequeamos los horarios y salimos al trote porque perdíamos el tren. Fué una corrida de 5 minutos que nos sirvio para descubrir lo falto de estado que estamos, pero por suerte, el chofer del tren nos vió haciendo semejante esfuerzo y esperó que llegasemos y que crucemos la vía por el tunel correspondiente para subir tranquilos.

Volvimos a Heilbronn, pueblo en el que habiamos estado de paso en una de las combinaciones obligadas. Había una feria, donde vendían desde ropa y comida, pasando por trailers y cerramientos de alumino, hasta la cerveza del Papa. Recorrimos un rato, parecía que toda la gente que no vimos en Neustein estaba ahí, repleto de gente comprando, comiendo, tomano algo o simplemente paseando. Todos abrigados soportando los embates del viento que poco a poco se empezaron a hacer más y más intensos, el cielo era un mix de nubres negras con rayos de sol que se colaban. El viento era muy fuerte y hacía casi imposible disfrutar de la feria, incluso muchas cosas se volaban de los puestos.

Decidimos retomar camino a la terminal a fin de seguir aprovechando el ticket provincial que habiamos sacado, 28€ para viajar por toda la provincia durante todo el día, válido hasta para 5 personas. Viendo que los horarios de los trenes ameritaban una espera mayor hacia los destinos predilectos, decidimos emprender el rumbo hacia Manheim. Cruzando pueblitos, a orillas del rio Neckar, y en cada pueblo pude observar una fortaleza o un castillo en las alturas custodiando desde la historia, o bien alguna iglesia imponente. (ver fotos)

Repentinamente, en una de las paradas dan aviso de que el tren no puede seguir su recorrido. Que ningún tren seguiría su recorrido de ahí en adelante, habia pasado algo y no podían continuar. Viendo que no teníamos alternativa, decidimos pegar la vuelta a Stuttgart, esperamos media hora hasta que arranque el primer tren de regreso, y a la media hora, en medio de las vías, quedó parado por alrededor de media hora más. Cuando retomó la marcha, paró en una estación intermedia y nos dio aviso de que el tren no podría seguir, al menos por una hora más, habia que esperar.

Durante esa hora se dieron una serie de hechos inéditos como la urgencia por utilizar las instalaciones sanitarias del tren, y desde luego nos fuimos todos asombrados con la pulcritud y funcionalidad del asunto.

Superada la espera, el tren retomó la marcha rumbo a Stuttgart Hauptbahnhoff, para arribar a destino aproximadamente tras una hora de viaje. En la terminal nos enteramos de que había habido una fuerte tormenta, con muy fuertes vientos, y eso habia generado demoras en todos los trenes y complicaciones (he aqui otras consecuencias de la tormenta) . Poco tiempo después, nos enteraríamos que hasta ocasionó tres muertos: tres turistas que habían ido a pasear a la Selva Negra, y se les calló un arbol encima. Casualmente, nuestro plan original era visitar la Selva Negra, pero nos levantamos tarde y cambiamos de planes.

1 comentario:

  1. eturistas fallecidos? ustedes eran 3, sabes el infarto q me puede agarrar no? jajaja

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